¿Existe un plan para salvar al malagueño de la tormenta mediática? Todo parece indicar que sí. Estos son los pasos que han dado Olga y su hija Rocío para preservar su imagen.


La aparición de Olga Moreno en ‘Ahora, Olga’ ha generado un sinfín de titulares en relación a los principales aludidos de su aparición televisiva: Rocío Carrasco, David y Rocío Flores e incluso Fidel Albiac. Sin embargo, de su paso por los platós de Telecinco para contar su verdad y responder a todo lo que ha destapado la hija de Rocío Jurado sobre la interminable guerra familiar ha llamado la atención el silencio de la sevillana en torno a su marido. Porque en las casi cuatro horas que duró la entrevista apenas hizo mención alguna a Antonio David Flores.

Sí, el que fuera Guardia Civil se libró de los comentarios de su mujer ante las cámaras de televisión. ¿Mera casualidad o este mutismo ante su figura forma parte de una estrategia meditada para salvaguardar su imagen? Todo apunta a que se trata de la segunda opción. Desde que arrancara la emisión de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’, el malagueño ha sido uno de los grandes perjudicados del documental. El testimonio de su mujer no solo le ha provocado un enorme daño a nivel personal: también a nivel profesional. Porque, recordemos, tan solo un día después del estreno de la docuserie fue despedido de manera fulminante de ‘Sálvame‘ ante la sombra de la manipulación y el maltrato.

El plan de los Flores para salvar la imagen de Antonio David

Su forzada marcha del programa le cayó como un jarro de agua fría. No hace mucho, el andaluz estuvo en dique seco durante más de tres años. No tenía trabajo. No lo llamaban de ninguna productora para colaborar en televisión. Tampoco se prodigó en exclusivas. Se las vio y se las deseó para ganarse la vida en una temporada de sequía profesional que hizo pasar a toda su prole por serios apuros económicos. Todo cambió cuando fue llamado para participar en la séptima temporada de ‘GH VIP’. Aquello lo rescató del olvido en el que llevaba tanto tiempo anclado. Él, chico hábil como nadie, supo sacar partido a su ‘reenganche’ ante los focos y un pis pas logró convertirse en un reclamo de la pequeña pantalla tras salir de la casa de Guadalix. Fue así como consiguió el ansiado trono con el que muchos rostros famosos sueñan: tener un sillón en ‘Sálvame’. Su reinado se vio truncado cuando la madre de sus dos hijos decidió poner fin a sus 25 años de silencio.

Telecinco

Los últimos cuatro meses han sido un verdadero ‘via crucis’ para Antonio David. De estar en lo más alto, en la cima de la fama como estrella de Telecinco, pasó a morder el polvo. La tele es así: un día te quieren y al día siguiente te odian. O lo que es peor: te olvidan. Por suerte, Antonio David no ha llegado a ese punto. Nadie se ha olvidado de él. Aunque Olga no hablase de él en su comentada entrevista, lo ha tenido más presente que nunca. Lo mismo ha hecho su hija. Las dos han querido blindar su imagen a través de un concienzudo plan que tiene como objetivo preservar su imagen. Puede que hayan elegido el camino correcto. Porque nada como dejar que el tiempo pase para que las heridas se curen. Es la máxima que parecen seguir Rocío y Olga en sus apariciones en los medios. Doble ración de silencio y para que la receta de su salvación funcione.

Vídeo: Europa Press

El malagueño, a por todas

No olvidemos que el andaluz está inmerso ahora en una batalla legal que lo enfrenta de manera directa con la que fue su casa. Porque ha llevado a los tribunales a La Fábrica de la Tele, productora de ‘Sálvame’, para reclamar un despido que considera improcedente. Convencido de que se ha cometido una injusticia con él, ha reclamado el lugar que cree le corresponde ante la ley.

Solo es cuestión de semanas -o quizás días- comprobar si han acertado en su trazado plan y si conseguirán sacar a flote a un Antonio David tocado y hundido. Y, muy probablemente, por poco tiempo. Seguro que antes de lo que imaginamos veremos al malagueño resurgir de sus cenizas y sobrevolar cual ave fénix sobre sus cenizas. Aún queda Antonio David para rato.