Hace unos días SEMANA desveló que ya había sentencia para el litigio entre Ana María Aldón y el diseñador de su vestido de novia.


El pasado 17 de septiembre, Ana María Aldón y Emilio Salinas, el diseñador de su vestido de novia se vieron las caras en el juzgado después de que él la demandara porque ella se había adjudicado el diseño de sus vestidos de novia y no había cumplido con el acuerdo pactado de confesar en el reportaje de su enlace que era él el artífice de los diseños y no ella.. Unas semanas después, el Juzgado de Primera Instancia Número 5 de Alcobendas (Madrid) dicta en su sentencia que sí que existió ese acuerdo verbal entre las partes y que este se cumplió, aunque de manera “inexacta”.

SEMANA tuvo acceso a la información en la que el juez estima solo al 50% las pretensiones económicas de Salinas y de los 9.600 euros que pedía inicialmente, considera que el modista solo debe recibir de Aldón 4.800 euros. Una sentencia que la propia Ana María ha tachado de «no ser justa», por lo que ha tomado la decisión de llegar hasta el final de este asunto y recurrirá a la sentencia.

Ana María Aldón recurrirá a la sentencia contra el diseñador de su vestido de novia

Y es que la diseñadora tiene la posibilidad de recurrirla, ya que la sentencia no es firme. Esta puede recurrirse ante la Audiencia Provincial de Madrid y los abogados de la mujer de Ortega Cano se reservan la posibilidad de valorar dicho recurso para tratar de que el juez rebaje esa cifra o incluso desestime por completo cualquier pago por parte de Aldón. Algo que ha decidido hacer Ana María. «Claro que voy a recurrir, quería el doble», dice en declaraciones a Europa Press haciendo referencia a que el diseñador, que le había demandado, exigía la cantidad de 9.500 euros, el precio de ambos vestidos y que en un primer momento se pagarían a cambio de la publicidad que Ana María le iba a dar. Puedes ver todo lo que tiene que decir la diseñadora a continuación.

Hay que echar la vista atrás para poner en contexto cuándo ocurrieron los hechos, y es que tan solo unos días después de su boda con José Ortega Cano en septiembre de 2018, Ana María Aldón recibió la demanda interpuersta por el modista Emilio Salinas, el artífice de sus dos vestidos de novia. Estos se vieron las caras el pasado mes de septiembre en un juicio que tenía que haberse celebrado durante el primer trimestre del 2020 -lo que le hubiera obligado su vuelta a España desde Honduras, donde participaba en el reality ‘Supervivientes’- pero la crisis sanitaria a consecuencia de la pandemia provocada por el coronavirus hizo que el asunto se retrasara unos meses cuando todo volviera a la calma. Y finalmente así fue. Ana María y Emilio Salinas se vieron las caras y ya conocen la sentencia del juez.