El mayor de los dos hijos de Carlos Felipe de Suecia y Sophia Hellqvist solo tiene dos años, pero ya puede considerarse como uno de los príncipes más precoces del mundo. Hoy mismo ha debutado oficialmente como tal para inaugurar un mirador en la Reserva Natural de Nynäs, en Södermanland, provincia de la que el pequeño ostenta el ducado y que le fue concedido por su abuelo el rey Carlos Gustavo tras su nacimiento. De ahí que su elección no sea tan sorprendente.

La cinta inaugural

Aunque sí lo ha sido la «profesionalidad» con la que Alexander ha desempeñado su función. Después de llegar junto a sus padres en un carruaje descubierto tirado por caballos, los tres fueron recibidos por la Gobernadora, Liselotte Hagberg, y Carlos Felipe pronunció unas palabras. A continuación, el niño se dirigió al punto previsto en el que se ha construido un mirador que lleva el nombre de Príncipe Alexander y ha procedido a su inauguración deshaciendo la cinta y no cortándola con tijeras, por motivos evidentes de seguridad.

Palabras del príncipe Carlos Felipe

El papá de la criatura tomó la palabra para decir: «Es muy divertido estar aquí y la primera visita oficial de Alexander a su ducado y estamos muy contentos de que este lugar sea más accesible para todos, niños y adultos«.

Todos en el lago

Alexander, que iba vestido de manera informal y ya luce una preciosa cabellera rubia, ha dado paso así a un lugar desde el que disfrutar de una naturaleza privilegiada, tan querida para el pueblo sueco. Posteriormente, estuvo encantado de proseguir la visita con sus padres y disfrutar de un poco de juego en el lago cercano.

En esto de debutar a tan temprana edad en actividades oficiales Alexander tampoco es el primero. Su prima Estelle, hija mayor de Victoria de Suecia, ya hizo algo parecido en 2014, también con dos años, para inaugurar un sendero forestal en el castillo de Linköping. ¡Los vástagos de la Casa Real sueca son todo un prodigio!