El Rey Juan Carlos lleva un tiempo muy dedicado a su pasión por la vela. Y no solo como espectador, sino como experto regatista. A su 79 años, el pasado septiembre incluso se proclamó Campeón del Mundo como patrón del Bribón Movistar en la división de clásicos de la clase seis metros, tras varios días de competición en Vancouver (Canadá). El pasado fin de semana cambió el rumbo y fue el más ilustre marinero en Alicante, desde cuyo puerto partió la Vuelta al Mundo de Vela, la popular Volvo Ocean Race. 

El monarca, de 79 años, en el Puerto de Alicante.

El soberano quiso despedir en persona a las siete embarcaciones que disputarán este importante prueba, que comenzó el domingo en Alicante y finalizará el 30 de junio de 2018 en La Haya (Holanda). Así le vimos en la salida formal de la regata, acompañando a los regatistas en los pantalanes antes de embarcar, y dando ánimos especialmente al único barco español que participa, el Mapfre, capitaneado por Xabi Fernández. Allí también estaban otras autoridades, como el el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig; y elexministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo. 

A bordo de la embarcación de Mapfre, dispuesta a navegar durante los próximos meses. A su lado, de blanco, el exministro García-Margallo.

El Rey subió a bordo del barco, y se le pudo ver sentado en cubierta rodeado de las autoridades y de sus buenos amigos del mundo de la vela. Aunque no fue el caso, la posibilidad de poder navegar sentado también le ha facilitado seguir practicando este deporte, algo fundamental después de haber sido sometido a varias intervenciones de cadera, motivo por el cual tiene que caminar ayudado por un bastón.

 

Don Juan Carlos pudo disfrutar de una jornada fantástica de regatas, presidiendo en la bahía alicantina la salida de esta primera etapa con destino Lisboa. El excelente ambiente y el clima favorable acompañaron también, llegándose a alcanzar los 100.000 visitantes en el Village localizado en el Puerto. En esos días tenía lugar en el Principado la entrega de los Premios Princesa de Asturias, con la presencia de los Reyes Felipe y Letizia. 

El Rey no se separa de su bastón para caminar debido a sus problemas de cadera.

El emérito, que no suele acudir a esa cita cultural, prestó su apoyo a esta prestigiosa cita deportiva. Los toros y la buena gastronomía son otras de sus grandes aficiones. Y desde que abdicó el Trono y su salud mejoró los practica lo más que puede en su particular «dolce vita». 

El monarca muestra una buena energía en los últimos años.