Aunque todas las miradas apuntan al Rey Carlos y a Kate Middleton dentro de la Familia Real británica por sus respectivos problemas de salud, Meghan Markle sigue copando titulares. En esta ocasión, la esposa del Príncipe Harry se ha situado en el ojo del huracán al salir a relucir la elevada cantidad de dinero que ha desembolsado por sus últimos looks. La duquesa de Sussex ha demostrado que sus gustos estilísticos no son en absoluto asequibles, algo que ha causado un gran revuelo tanto dentro como fuera del Reino Unido.

Meghan Markle y el Príncipe Harry en Canadá

Meghan Markle y el Príncipe Harry en Canadá.

Gtres

Con motivo de la próxima edición de los Juegos Invictus, Meghan Markle se desplazó hasta Canadá junto a su esposo, el Príncipe Harry. Un momento en el que multitud de expertos  como los de ‘Daily Mail’ comenzaron a poner el foco en su ropa, especialmente en unas botas de Sorel, concretamente el modelo Joan Of Arctic, valoradas en más de 200 euros. Además, combinó este calzado con un jersey de cuello redondo y cashmere en color marfil de más de 600 euros bajo el sello de Co, marca cuya sede está en Los Ángeles. Para poner el broche de oro a su outfit, se decantó por unos vaqueros pitillo blancos de Frame de más de 200 euros, una chaqueta acolchada color crema con relleno de plumas de Calvin Klein valorada también en más de 200 euros y un gorro negro con pompón y cashmere de Burberry.  Sin duda alguna, un conjunto que no está al alcance de cualquier bolsillo y que la duquesa no tuvo reparo en utilizar. 

Esa misma noche, concretamente en el Día de San Valentín, Meghan apostó por un abrigo en tono cereza de unos 5.300 euros de Loro Piana. Una prenda digna de coleccionista a la que añadió un bolso cruzado a juego de Valentino, valorado en unos dos mil euros. Sus lujosas elecciones comenzaron a hacer sonar rumores que apuntaban a que se trataban de regalos del Príncipe Harry, aunque el matrimonio ni lo ha confirmado ni lo ha desmentido.

Meghan Markle con uno de sus looks más polémicos

Meghan Markle con uno de sus looks más polémicos.

Gtres

Meghan Markle, una celebrity de alto standing en el Montecito

No hay duda de que la mudanza de Markle al Montecito, en California, ha provocado que su estilo de vida nada tenga que ver con el anterior. La cuñada del Príncipe Guillermo viste como toda una celebrity de alto standing en todas y cada una de sus apariciones públicas. Sin ir más lejos, recientemente combinaba una chaqueta acolchada de Hermès en azul marino, cuyo precio asciende a los tres mil euros, con unos vaqueros de 200 euros de La Ligne y un gorro de cashmere firmado por Aritzia de casi 100 euros. De hecho, incluso la funda de su teléfono es exclusiva y cuenta con el sello de Bottega Veneta por un precio superior a los 200 euros.

Los looks de Meghan a lo largo de ese día no quedaron ahí, y cuando cayó el sol, se puso un abrigo color crema con cinturón de más de dos mil euros de la marca Sentaler. Se trata de una prenda creada con lana de alpaca, piel que utilizaba al día siguiente en una capa de más de mil euros de la misma firma junto a unas botas de montar de Co que rondan el mismo precio. A ello añadió unos guantes largos de Max Mara que elevaron el outfit, y también su precio total, que ya de por sí ascendía con un vestido de escote asimétrico de Greta Constantine valorado en torno a 1.500 euros

En lo que a las joyas se refiere, la exactriz tampoco se quedó atrás. Son muchos los rostros conocidos que consideran que unos buenos complementos consiguen marcar la diferencia en un outfit. Una creencia que ahora Meghan también ha hecho suya al añadir a su atuendo un collar de diamantes de 13 mil euros de Logan Hollowell, joya que como no podía ser de otra manera, no ha pasado desapercibida tampoco.

El giro de 180 grados en la vida de Meghan Markle, al descubierto

Lo que llama especialmente la atención a la prensa, es que este tren de vida nada tiene que ver al que Markle estaba acostumbrada durante su infancia. Cuando tan solo era una niña, la esposa del Príncipe Harry gozaba de una vida humilde en la que sus prendas más destacadas eran, por ejemplo, las sudaderas. Pero lo cierto es que poco o nada queda ya de esos hábitos, y la nuera del Rey Carlos ha sabido adaptarse a la perfección a los nuevos tiempos y a su nueva vida, aunque eso conlleve ser objeto de críticas.