Iñaki Urdangarin y la Infanta Cristina viajaron hasta Barcelona para disfrutar de unos días que coincidieron con el permiso penitenciario de Iñaki. Os desvelamos todos los detalles del viaje secreto a la ciudad condal.


Los Urdangarin están desaparecidos, pero uno de sus encuentros familiares, que tuvo lugar hace unos días, se ha terminado haciendo público. Esto ha permitido que la familia haya vuelto al foco de la noticia. Aprovechando que Iñaki Urdangarin tenía un permiso penitenciario de una semana, la familia se reunió para disfrutar de unos días juntos.

Para ello, han viajado hasta Barcelona, donde han tenido varios encuentros familiares. A Iñaki y a la Infanta Cristina les ha acompañado su hija Irene, que tenía unos días de vacaciones en el colegio. La familia se ha alojado en Cabrils, en casa de una amiga, Marta Mas, que es regatista del Azul de Puig. Viajaron de Ginebra a Madrid un viernes, donde recogieron a Iñaki. Juntos viajaron hasta Barcelona en coche, donde se han reencontrado, también, con su hijo Pablo, que vive en la ciudad condal.

Han sido pocos días, pero la familia Urdangarin ha disfrutado al máximo este reencuentro. A sabiendas de que sus pasos iban a ser perseguidos, la familia ha conseguido pasar desapercibida, aunque finalmente se han podido conocer algunos detalles de esta escapada a Barcelona. El pasado jueves pusieron fin a esta viaje secreto; Iñaki puso rumbo a la cárcel de Brieva después de una semana de permiso penitenciario, y la Infanta Cristina y su hija volvieron hasta Ginebra, donde la joven tenía que volver a sus clases tras el parón vacacional.

Iñaki y su familia se han reencontrado en Barcelona

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Este viaje familiar, que ha sido la oportunidad para que Iñaki, la Infanta Cristina y parte de sus hijos se hayan reencontrado, ha servido también para reunirse con otros seres queridos. De hecho, no han dudado en hacer una cena para ponerse al día de todo lo ocurrido en casa de Marta Mas, donde precisamente se alojaron durante estos días. Allí estaba también David Barrufet, que jugó con Iñaki durante su época en el Barcelona y que se ha convertido en uno de sus apoyos más incondicionales en estos momentos tan delicados.

La elección de pasar una velada entre amigos en casa de Marta Mas no solo ha sido para disfrutar de la intimidad y la privacidad, sino porque además, se suma que las medidas y restricciones anti Covid-19 en Cataluña son ahora más dura que en otros sitios de España. De hecho, los bares y restaurantes están cerrados, por lo que hace que sea más imposible las reuniones en sitios públicos.

Esta viaje a Barcelona les ha servido también para ver a su hijo Pablo. El joven ha seguido los pasos de su padre en el mundo del balonmano y milita en las filas del Club Handbol Esplugues. Precisamente cuando regresó a la Ciudad Condal se instaló en la casa de su tía, Ana Urdangarin. Pablo se ha reunido con ellos y ha disfrutado de la compañía de sus padres y su hermana por unos días.

Han tenido encuentros privados con amigos

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La hija del rey Juan Carlos recogió a su marido el pasado viernes por la tarde después de que este cumpliera con su labor como voluntario en el ‘Hogar Don Orione’ situado en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón. Ambos emprendieron el rumbo a Barcelona para pasar unos días. Realizaron el trayecto en coche y permanecieron en Cataluña hasta el pasado jueves.

En otras ocasiones, hemos visto a Iñaki Urdangarin disfrutar de sus seis días de permiso en Vitoria donde vive su madre, Claire Liebaert. Sin ir más lejos, el pasado mes de julio se dejaba ver paseando por la capital alavesa junto a su mujer y sus hijos, Juan Valentín e Irene. Esta vez, han optado por cambiar el destino, el mismo que eligieron durante el pasado mes de septiembre.

Según lo trascendido, la pareja ha querido mantener en absoluto secreto este desplazamiento para evitar los focos de la prensa. El matrimonio buscaba, ante todo, vivir unos días tranquilos y poder desconectar. Para ello decidieron no alojarse en Barcelona, una ciudad que conocen bien y donde vivieron durante años, sino las afueras de la Ciudad Condal.

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El ansiado tercer grado

Iñaki Urdangarin continúa interno en régimen de segundo grado. Cabe recordar que fue condenado a cinco años y cinco meses de prisión por delito continuado de prevaricación, fraude a la Administración Pública, tráfico de influencias y dos delitos contra la Hacienda Pública. Los magistrados no se lo concedieron porque consideraron que «la conducta global del interno una evolución suficientemente favorable, por el momento, que permita inferir una capacidad para llevar en lo sucesivo un régimen de vida en semilibertad, siendo precisa la consolidación de la evolución personal del mismo».