El duque de Edimburgo, esposo de la Reina Isabel II de Inglaterra, ha sufrido un accidente de coche en Norfolk. Su coche se ha quedado volteado en la calzada, pero él no ha sufrido grandes daños, como así han querido adelantar desde Casa Real, aunque se desconoce su estado real


Máxima preocupación en Buckingham tras conocerse que el duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, ha sufrido un accidente de tráfico. Así lo ha confirmado un portavoz oficial de la Casa Real británica que, por el momento, ha preferido ser cauto en sus declaraciones y no dar mayores detalles de cómo se ha producido este siniestro.

Pese a ello, y antes de que las especulaciones se apoderen de las redacciones británicas, de ahí el anuncio oficial del accidente, sí que han informado que el duque de Edimburgo no ha sufrido ningún tipo de daño a consecuencia del accidente. Eso sí, debido a sus 97 años y las complicaciones de salud que ha arrastrado durante los últimos años, se teme que el choque le haya podido ocasionar algún tipo de molestia que le impida desarrollar su vida con normalidad.

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El accidente, en el que se vieron involucrados dos vehículos, tuvo lugar en la localidad de Norfolk, cercana a Sandringham, lugar en el que Isabel II y su marido, el duque de Edimburgo, suelen pasar sus vacaciones navideñas.

El choque ha sido muy aparatoso, dado que el vehículo en el que circulaba el duque de Edimburgo ha quedado volteado en la calzada. Hasta la zona se han trasladado los servicios policiales y sanitarios, pero por el momento no hay un parte oficial que valore la situación, las circunstancias y el estado real del consorte británico.