La Reina Letizia modera una charla con antiguos ganadores del premio Social de la Fundación Princesa de Girona rescatando su look de periodista.


La Reina Letizia continúa esta semana tan ocupada para asistir a la proclamación del Premio Princesa de Girona en la categoría Social. Eso sí, aunque este ha tenido lugar en Zaragoza, esta vez ella se ha quedado en La Zarzuela. Su presencia ha sido virtual, mediante una intervención grabada en conversación con galardonados de otras ediciones. Lo que no es «virtual» es su look para la jornada. Uno de esos ‘de despacho’, pero con un puntito.

Sentada en su luminoso despacho blanco y acristalado de palacio, la Reina Letizia ha aparecido ante nosotros con una imagen que recordaba inequívocamente a sus tiempos como presentadora del telediario en TVE. Es más, en su momento podría haber lucido lo que llevaba puesto. Recordemos que en aquella época hizo famosas las chaquetas semientalladas y su corte de pelo capeado. Hoy ha escogido una pieza de ese tipo, en un tejido jaspeado que no es tweed, pero se le parece, y con un corte muy pulido. Cuello redondo, cremallera oculta, vivos destacados oscuros en los bolsillos… Es de Hugo Boss y se la vimos el año pasado durante una de sus videoconferencias en La Zarzuela.

Letizia ha combinado su chaqueta de la manera más convencional y acertada posible, sin complicaciones: con unos pantalones negros de pitillo. Los tacones altos de ante negro de Carolina Herrera (de los de diseño básico) afianzaban la importancia del evento.

De aderezo, únicamente los pendientes de aro de ‘bambú’ (que casi no se quita) y su siempre presente anillo dorado de Karen Hallam. El peinado, suelto y natural (canitas aparte). El resultado: un atuendo cómodo, elegante, pertinente y juvenil sin pasarse… Ni mucho ni poco, perfecto para no provocar interferencias.

La Reina Letizia estaba cruzada de piernas, bolígrafo en mano, papeles en el regazo, preguntando y repartiendo los turnos con una dicción perfecta y un ritmo bien entrenado. Se nota su enorme profesionalidad. No ha perdido el pulso periodístico y es en estas ocasiones cuando, en cierto modo, puede volver a recuperarlo. Al término del encuentro se ha despedido mirando a cámara con un «hasta pronto, gracias». Al más puro estilo televisivo, como su look. Nada que objetar.