Casa de S.M. el Rey.

La Reina Letizia mira al cielo con su vestido más celestial

Comienzo divino de la semana para la Reina Letizia, que recicla en El Prado un diseño azul claro viajero, solidario y con mucho arte.

¡Lunes! Y primer acto para la Reina Letizia, quien desde que retomara su agenda la semana pasada no para de darnos sorpresas de estilo. Esta mañana ha acudido al Museo del Prado para inaugurar una exposición con motivo del 40º aniversario de la Fundación Amigos del Prado. Un acto cultural brillante en un día gris en Madrid que nos anticipa ese temido final del verano. Y con ello la vuelta a la moda abrigada y en principio menos animada. Letizia ha sacado el paraguas, no os decimos más, pero no debemos ponernos tristes…

Robert Smith.

Y es que ha apostado por retomar uno de sus vestidos más bonitos, y sobre todo más  adecuados para la jornada. El modelo camisero de color azul cielo de Pedro del Hierro que estrenó para su viaje de cooperación a Mozambique en 2019. Tras los sucesivos estrenos de los pasados días, la Reina ha querido reciclar y ahorrar un poquito, que viene muy bien para la ‘cuesta’ de septiembre.

Adecuado este vestido porque su manga larga (remangada, por supuesto) y su largo midi lo hacen perfecto para afrontar una jornada de temperaturas más fresquitas de lo habitual. Por otro lado, es lo suficientemente fluido como para no acalorar demasiado. Y el vuelo de la falda y el cinturón suman femineidad a un look natural y con estilo.

UN COLOR DIVINO

En su color azul bebé o azul cielo reside gran parte de sus méritos. Azul cuando en la capital ha amenazado una lluvia temprana. Es por eso por lo que Letizia ha aparecido en las puertas de la pinacoteca llevando un enorme paraguas negro. La cosa no ha pasado a mayores y la lluvia no ha arruinado su llegada ni le ha mojado los pies (que iban al descubierto con unas sandalias destalonadas de Carolina Herrera).

Robert Smith.

Letizia llevaba la melena suelta y con raya al lado, después de convertir la raya al medio en su peinado favorito de este verano. A un lado sigue destacando su mechón de canas tan característico como gran efecto. Una melena muy lisa, pulida, efecto espejo. Suerte que no sufre del encrespamiento con la humedad.

De joyas, los pendientes de aro de Bvlgari con aguamarinas, regalados por la joyería por el nacimiento de su hija Leonor y por eso unos de sus más queridos, y que ha lucido en su versión sencilla, sin el colgante. Además de su sempiterno anillo dorado de Karen Hallam.

A los pies, las sandalias de Carolina Herrera de las que os hemos hablado, en nude. Recordemos que tiene el mismo modelo en diferentes colores, según le dé para combinar con su estilismo en cada ocasión.

En conclusión, un look ideal para ir elegante sin pasarse, abrigada pero sin que te salgan sarpullidos y desplegando un color dulce, relajado y de transición antes de que saquemos la chaquetita. Qué difícil gestionar el concepto de entretiempo… El azul claro ha sido uno de los colores ganadores de estos últimos meses para la Reina. En Mallorca casi no sacó otra cosa. ¿Qué os parece? ¿Nos apuntamos al lado más ‘divino’ de Letizia?