La Reina Letizia termina su viaje humanitario en Honduras con un curioso balance en su maleta: solo dos camisas, dos pantalones y unas botas.


Íbamos a hablar de la maleta de la Reina Letizia en Honduras, pero no, no nos da para tanto. ¿Mochila, quizás? Porque una vez finalizado nos queda claro y meridiano que este era un viaje humanitario Y SOLO ESO. Ayer terminaban los dos intensos días con una comida al más alto nivel con el presidente de la República, Juan Orlando Hernández, y la primera dama, Ana García Carías, que tuvo lugar en en el Centro de Operaciones de la 105 Brigada. El mandatario ya había agradecido la visita de la Reina y «la mano amiga de España». Después de una jornada llena de contenido solidario, en la que el matrimonio asistió a la entrega oficial de 120 toneladas de material, llegaba el broche de oro a su estancia. Y hablando de estilismos, pues nada más elaborado más allá del chaleco y las botas de exploradora.

La devastación causada en el país centroamericano por los huracanes Eta y Iota el pasado mes de noviembre ha sido el motivo de la movilización de la Cooperación Española con Doña Letizia a la cabeza. Al poco de aterrizar, la primera dama hondureña la telefoneó para darle la bienvenida y el agradecimiento por «este noble e invaluable gesto con Honduras». Ya sabemos que nos encantan los duelos de estilo entre las grandes damas. Pero en esta ocasión, como podréis comprender, no venía a cuento.

En cuanto a la Reina. este es el primero de sus viajes de cooperación en el que mantiene a rajatabla una máxima: trabajo y al grano. Eso quiere decir que no ha habido espacio para otros momentos más relajados o sociales, como otras veces. La sensibilidad hacia la situación del país así lo recomendaba.

© Casa de Su Majestad el Rey

Por eso Letizia apenas ha variado de atuendo. En el segundo día de visita en Honduras apareció con otro modelo de corte práctico y cómodo, casi calcado al de su llegada, limitándose a cambiar los pantalones beis por unos verde caqui; la camisa blanca por otra blanca más larga y con cinturón de lazada de Carolina Herrera; y las mismas botas de Panama Jack. Cero joyas y una sencilla coleta.

Así hizo entrega del material de ayuda (120 toneladas) ante la pareja presidencial. Después visitó el Centro de Educación Básica Oswaldo López de Arellano, afectado por las inundaciones y todavía rodeado de barro, y un albergue establecido en el Instituto Patria, en el que se alojan 131 familias, con alrededor de 500 personas. Por último se celebró el almuerzo con el presidente y su esposa, con el que la Reina se despidió de esta misión.

Acto seguido la Reina Letizia emprendió su regreso a España. A su llegada, hoy a mediodía, tendrá la tarde del miércoles y el jueves completo para descansar y recuperarse del ‘jet lag’, ya que el próximo viernes retomará sus actividades junto al Rey Felipe. Sin duda, una semana de lo más fructífera para ella. Y cargada con un equipaje ligero ligero, en el que ha metido dos camisas, dos pantalones, unas botas y ya. Ah, y el chaleco rojo de Cooperación Española. Así sí.