El pelo encrespado es uno de esos clásicos veraniegos que casi nadie quiere repetir. Ficha estas ideas para ponerle solución y que no sea un problema en estos días de playa.


Para algunos, el pelo encrespado es un problema habitual durante todo el año, pero es en verano cuando se acrecienta y cuando más notamos cómo se vuelve incontrolable. Afortunadamente para esto también hay solución, aunque son varios los pasos que tenemos que seguir si queremos dar con una solución que, si bien no es inmediata sí será duradera.

¿Por qué se encrespa el pelo?

Uno de los motivos por los que el cabello se altera es la falta de hidratación en el cabello. Esto puede parecer contradictorio, porque cuando hay humedad en el ambiente suele ser cuando el pelo se encrespa más rápidamente. Pero cuando hablamos de falta de humedad nos referimos al interior de cada cabello, y eso es algo que la humedad ambiental, por desgracia no mejorará.

Para acabar con esa falta de hidratación tenemos que dar con los productos adecuados. Champús con un extra de nutrición, mascarillas y tratamientos sin aclarado pueden ayudarnos a reparar esas cutículas y a evitar que el pelo siga perdiendo su hidratación durante la ducha o después de ella.

Prevención y cuidado

Pero no es suficiente para evitar que nos vuelva a suceder. Además de aplicar estos tratamientos, hay que tomar una serie de precauciones, por ejemplo, con las herramientas de peinado. Hay que evitar los tirones en el pelo por todos los medios.

Si nos peinamos con fuerza y deshacemos los nudos a tirones lo más fácil es que volvamos nuestro cabello más quebradizo y débil. Así que, para evitarlo, lo mejor es desenredarlo con cuidado, cuando está mojado y tiene la mascarilla. Esto nos ayudará a deshacer los nudos con mayor facilidad.

También hay que tener cuidado con las altas temperaturas. Y no nos referimos solo a las del sol que también pueden resecar nuestro cabello.  En secador y las planchas pueden hacer mucho daño a nuestro cabello, por lo que lo mejor será aplicar un protector térmico antes de ponernos a trabajar el pelo con estas herramientas de calor.

La constancia, el mejor aliado

Con todos estos pasos, seguro que en unos meses nuestro cabello cobra otro aspecto, aunque hay quien lo nota casi desde el primer momento. No obstante, hay que puntualizar que ser constante no implica lavarse el cabello de forma constante.

Para evitar que se vuelva más quebradizo no se trata de lavarlo más (veces), sino de lavarlo mejor, dedicándole más tiempo, haciéndolo con suavidad y los productos adecuados. Y tener paciencia y constancia. EL cabello también requiere de sus tiempos para recuperarse, así que podemos mantenerlo a raya con sprays y productos de acción rápida mientras continuamos hidratando y cuidando en el lavado habitual.