Si tus vacaciones ya han terminado, es el momento perfecto para que sigas este ritual de belleza y logres cuidar tu piel y tu cuerpo después del verano.


Sí, la resaca postvacacional es una realidad. Pero también el marchitamiento cutáneo. Y es que las largas horas de exposición solar en la playa o en la piscina, ahora que volvemos a nuestra rutina habitual, nos pasan factura. El sol causa fotoenvejecimiento. O lo que es lo mismo, el envejecimiento cronológico de nuestra piel que provoca arrugas por alteración de colágeno y elastina en zonas expuestas como rostro, cuello y escote. Son finas, numerosas y marcan una piel característica por seca, mate, marchita y con manchas. Un aspecto que todas queremos evitar tras el verano y para el que, por suerte, Yurima Rodriguez, fundadora del centro Pactos de Belleza, ha encontrado la solución a través de un perfecto ritual anti-edad que se lleva a cabo con las fórmulas de Kosei Lab. ¡Estos son todos los pasos de este efectivo tratamiento!

Diagnóstico

Una vez confirmado el grado de fotoenvejecimiento (arruguitas, manchas, sequedad, poca elasticidad) mediante un análisis cutáneo, se lleva a cabo una limpieza suave, que es el paso previo de todo el ritual.

Exfoliación

Para este paso se necesita un cosmético que contenga ácido salicílico, cuyas propiedades antibacterianas mejoran los posibles granitos por la mascarilla y ayudar a tener una piel luminosa, realmente espectacular. Un buen producto para ello es el Glycosal de Kosei.

Revitalización

Se debe hacer con boosters con ácido hialurónico, que consigan reducir el estrés oxidativo, hidratar las capas profundas y disminuir las arrugas desde el interior. Y aplicarlo a través de masajes con movimientos circulares y ascendentes hasta su completa absorción.

Nutrición

Llegados a este punto del ritual, se aplica una crema que sirva para sellar el hialurónico previo e hidratar aún más. Y es que la piel necesita estar lo suficientemente nutrida para conseguir los efectos deseados.

Oclusión

Esta parte del tratamiento tiene como objetivo optimizar la absorción de los productos previos. Se debe realizar con una mascarilla de alginatos, que se deja en exposición hasta que se endurece y se puede retirar de una sola pieza.

Protección

Por último (y no por ello menos importante), es necesario aplicar una crema final que se adapte a las necesidades de cada tipo de piel sin necesidad de masaje. Y es que, nunca, nunca, nunca se debe salir a la calle sin la protección solar. Una buena crema protectora es Heliokos de Kosei SPF50, que se aplica después porque no aporta nada de grasa. Con o sin color, se extiende desde el cuello hasta la frente, asegurando buena cara

Sin duda, un ritual completo que o bien en casa o bien en tu centro de belleza de confianza (como Pactos de Belleza, en Santa Cruz de Tenerife) debemos aplicar ahora que nuestras vacaciones han llegado a su fin.