No solo en la playa debes proteger tu piel del sol. Tras una primavera tan atípica se hace más necesario que nunca los cuidados y mimos para evitar el envejecimiento prematuro


Ya estamos en pleno verano y con las altas temperaturas, que prácticamente han coincidido con el fin del estado de alarma. Nuestra piel, confinada durante meses, sale ahora con 30ºC a la sombra, asustada, blanquecina y con alto riesgo de envejecimiento prematuro, manchas y flacidez por no haber pasado el periodo de transición tan necesario.
Por eso la doctora Beatriz Estébanez, médico estético de Clínica Menorca, y el doctor Antonio Ortega, dermatólogo de Clínica Menorca, recomiendan un protocolo de hidratación y protección para evitar los problemas dermatológicos derivados del confinamiento de la piel, a los que se añade el uso de la mascarilla, y la exposición solar inevitable en esta época del año.

Cuando se trata de cuidar la piel, dos son los pecados capitales: la falta de hidratación y de protección.  El rostro, cuello, escote y dorso de las manos son los más expuestos y los que más sufren. Estos últimos meses la piel ha estado sometida a cambios bruscos y debemos extremar sus cuidados.
“La piel es el órgano con el que nos relacionamos con el exterior y el que nos protege de los muchos enemigos del entorno de los que, además, tenemos que cuidarla y protegerla. Es un libro abierto que delata nuestros hábitos, el lienzo sobre el que trabajamos, hay que cuidar su manto hidrolipídico y mantener el equilibrio de su metabolismo”, declara la doctora Beatriz Estébanez.

En general, la piel ha sufrido mucho directa o indirectamente a causa del Covid 19. Por un lado, está la dermatitis de contacto o eczema en las manos, causado por tanto desinfectante e higiene que destruyen la barrera hidrolipídica de la piel, se resecan y se forman grietas, heridas y eczemas. Es una afección muy generalizada, no solo entre las personas que ya padecían dermatitis atópica o alguna otra afección dérmica.

Por otro lado, según el doctor Antonio Ortega, el uso de la mascarilla está causando en el tercio inferior del rostro dermatitis atópica, sequedad y brote de acné, sobre todo en pieles sensibles y reactivas. La falta de oxigenación y el exceso de sudoración causados por la mascarilla provocan pérdida de grasa y agua, desequilibrando el manto hidrolipídico de la piel. Pero la mascarilla no solo afecta a la piel, también los labios se deshidratan.

Pasos fundamentales antes de someter la piel al aire y al sol

En rostro, cuello y escote
Se deben realizar tratamientos básicos de limpieza y revitalización de la piel para mantener el equilibrio de su metabolismo, con peelings y mesoterapia.

Pelling de verano. No todos los peelings están indicados en esta época del año, pero el peeling tamponado de ácido mandélico o glicólico sí ya que produce su efecto en la capa en la que queremos actuar y no profundiza ni produce grandes irritaciones.
A los dos días nos descamamos más o menos dependiendo del grosor de la capa córnea (si tiene una piel cuidada se pelará menos y si está fotoenvejecida más). Es suficiente con una sesión y es necesaria protección total durante una semana tras el tratamiento. Aumenta la oxigenación de la piel y se ve más luminosa.

Mesoterapia facial.  Con ácido hialurónico y un cóctel de minerales, vitaminas y enzimas o con péptidos activa y equilibra el metabolismo de la piel. El resultado es una piel elástica y jugosa con un nivel hidrosebáceo equilibrado. Es aconsejable realizar sesiones durante todo el año, cada tres meses.

Terapia celular para bioestimular la piel inyectando factores de crecimiento. Se activan las funciones anabólicas del fibroblasto produciendo colágeno, elastina y ácido hialurónico, por lo que repara y regenera los tejidos y retrasa el envejecimiento. Consiste en inyectar plasma rico en plaquetas (PRP) y factores de crecimiento (FC) del propio paciente (es biocompatible y de fácil obtención) para conseguir ralentizar el deterioro metabólico. Es suficiente con dos sesiones al año.

Nutricosmética. Una dieta rica en vitaminas y hacer ejercicio de forma cotidiana ayuda a hidratar la piel desde dentro. Sobre todo en las épocas de cambios de estación, es muy recomendable tomar un complemento nutricosmético.

Prevención por el uso de mascarilla

Para evitar la aparición de dermatitis atópica, sequedad y brote de acné hay que procurar dejar que la piel respire evitando llevar la mascarilla muy apretada. Hay que aplicar una crema hidratante por las mañanas y evitar maquillar la zona del tercio inferior. Al llegar a casa lavar la cara con agua y jabón y aplicar una crema astringente que cierre los poros. Si a pesar de todo surgen problemas por tener una piel sensible o reactiva, se debe acudir al dermatólogo.

En labios
Cuando la deshidratación es importante y no es suficiente con cremas específicas para labios, se puede recurrir a las inyecciones de ácido hialurónico que rehidratan, redensifican y nutren los labios.

En manos
Las manos son siempre las grandes olvidadas y hay que prodigarles los mismos cuidados que a nuestro rostro. El excesivo lavado de manos y el uso de los geles hidroalcohólicos las están maltratando mucho, la piel se seca y se agrieta, hay ocasiones en que ni las cremas antihistamínicas o con corticoides ayudan. En ese caso, se recomienda mesoterapia con vitaminas y ácido hialurónico.