Vic se halla en el centro de una gran llanura de la comarca de Osona igual que ocupa una posición central en la cultura culinaria de Cataluña: geografía y gastronomía coinciden. Es más, se condicionan mutuamente. Y es que son las condiciones climáticas derivadas de la geografía las que, por ejemplo, dan a la longaniza de Vic su exclusivo sabor durante el proceso de maduración o posibilitan que la comarca sea territorio de un trufa negra muy apreciada en el mundo gourmet.


EL FUET… Y MUCHO MÁS
Vic es fuet, acompañado por ese delicioso invento que es el pan de coca. Al menos, es la primera asociación gastro que se le viene a cualquiera a la cabeza; pero resulta que Vic es mucho más. Dejando atrás los embutidos tradicionales, la cocina de la comarca regala deliciosos platos elaborados a base de carne de caza y de cerdo, acompañados con productos típicos como la trufa, las setas, la patata del bufet, la samfaina de Centelles y las judías de Collsacabra.
CAN JUBANY: UNA MASÍA GUARDA TODOS LOS SABORES DE OSONA
A punto de cumplir los 25 años, Can Jubany está en plena forma… Todo comenzó en la finca familiar. Allí, desde el otoño de 1995, Nandu Jubany y su mujer, Anna Orte, ofrecen la experiencia gastro estrella de Osona. Al poco, el buen hacer ya se llevó reconocimiento, y es que esta antigua masía en Calldetenes, reconvertida en un espacio de disfrute moderno, luce estrella Michelin desde 1998. Nandu Jubany aprendió de los mejores, de Juan Mari Arzak, de Martín Berasategui, de Faust Terra o de Carles Gaig, que la base de toda buena cocina está en los productos de la tierra.
EL CENTRO EMOCIONAL DE VIC
La Plaza Mayor de Vic es una sinécdoque perfecta. Bastaría conocer el lugar para llevarse una idea de cómo es la ciudad (aunque sería una lástima perderse todo lo demás, claro). La Plaza Mayor, o Mercadal, es un universo propio en el que se pueden pasar horas sin aburrimiento. La arena del centro es el sol y las arcadas los planetas que orbitan a su alrededor. Aquí se celebra todo lo importante, el mercado de los martes y de los sábados, el Mercado de Música Viva de Vic, el Mercado Medieval, la feria de antigüedades Vicantic…
LA PLAZA QUE QUERÍA SER MERCADO
Hace doce siglos que Vic tiene mercado semanal. Y lo celebra en el mismo lugar, en la Plaza Mayor, que ya estaba aquí mucho antes de que estuvieran los edificios que hoy la rodean. La imagen del mercado en sábado es la que todos los visitantes esperan ver. Son 7.600 m 2  de ambiente, colores, sonidos, productos de todo tipo y animación de los vendedores que no dejará decepcionado a nadie.
BOIRA RESTAURANT: UN MENÚ DEL DÍA PARA RECORDAR
Precisamente, del mercado son la mayoría de los productos con los que el restaurante Boira trabaja en su cocina diaria. Está junto a la Plaza Mayor, así que tampoco tienen que desplazarse demasiado con el carro de la compra. Productos de temporada y de proximidad que son preparados con conocimiento de causa y creatividad para hacer del menú diario algo más que un trámite rutinario.
LO MÁS ANTIGUO DE VIC
Pero hay algo más antiguo que el propio mercado de Vic y que se remonta a los mismos orígenes de la ciudad moderna. El templo romano data de principios del siglo I; pero no siempre fue tan visible como hoy en día, cuando el bello pórtico con seis columnas sobre un podium aparece paseando por la Calle Pare Xifré.
MÁS DE SEIS GENERACIONES DE CHARCUTEROS
Esta dirección se puede considerar también como todo un clásico de Vic. Sólo hay que preguntar a cualquiera que sea de Vic dónde está Ca la Teresona para descubrir que esta charcutería forma parte de la esencia más tradicional de la ciudad. Llevan más de seis generaciones haciendo embutido artesanal en su obrador. Ahora han querido compartir su buen hacer con una experiencia de lo más interesante: elaboración propia de embutido.
CATEDRAL DE VIC: UNA ANTOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA EUROPEA
A simple vista, tal vez peca de excesivo academicismo, pero si se mira con atención se comprobará que la catedral de Vic es un fabuloso compendio de arquitectura: su campanario, románico; el claustro y el retablo mayor, gótico, y la capilla barroca dedicada al santo Bernat Calbó. Así mismo, destaca la nave central, donde se encuentra la obra de mayor magnitud del artista Josep Maria Sert.
LA RECICLÀRIA: DE POSTRE RECICLAJE
A pocos minutos caminando desde la Catedral, se llega a la zona del Remei. Allí se encuentra un espacio sorprendente para una propuesta de lo más interesante. La Reciclària aúna gastronomía con cultura y compromiso ecológico.
PARA VOLVERSE ROMÁNICO
Frente a la catedral, abrió en 1981 el importante Museo Episcopal de Vic, un espacio que es toda una sorpresa para el viajero. ¿Por qué? Pues porque tras su moderna fachada alberga la segunda mayor colección de arte románico de toda Cataluña, un hito muy a tener en cuenta debido a lo bien representada que está esta corriente en estas tierras. Altares majestuosos, esculturas de gran valor y frescos recuperados de ermitas remotas fascinan al visitante y le conectan con un estilo que en esta región se desarrolló de forma prolija y creativa. Y. también, exposiciones en las que otros estilos dialogan con esta iconografía tan particular e hipnótica.