En solo unas horas, ‘Montealto: regreso a la casa’ volverá a regalarnos grandes momentos televisivos. Rocío Carrasco regresará a la pequeña pantalla para visitar la casa que La Fábrica de la Tele ha construido: una réplica del que fue hogar de Rocío Jurado durante sus últimos 20 años de vida. Entre las estancias de la casa que la audiencia de Telecinco podrá ver destacan el salón, el vestidor y la habitación de la chipionera. El especial de la hija mayor de ‘la más grande’ promete traer nuevas emociones. Emociones como las que ha sentido esta tarde Terelu al recorrer los rincones de esta gran casa de muñecas creada especialmente para la ocasión.

Terelu, al entrar en el dormitorio de Rocío Jurado: «He sentido un escalofrío»

Al terminar la emisión de ‘Sálvame Lemon Tea‘, la malagueña ha entrado en el dormitorio de Rocío Jurado y no ha podido reprimir la lágrimas: «Me he emocionado porque me he imaginado a Rocío Jurado, que en paz descanse. En esa habitación murió Rocío. Me he imaginado a Rocío Carrasco entrando esta noche ahí. He sentido un escalofrío, quiero decírtelo. Me he santiguado porque es mi forma de ser», ha confesado a Carlota Corredera.

Terelu
Telecinco

Cabe recordar que Terelu Campos y Rocío Carrasco son íntimas amigas desde hace décadas. Su amistad surgió de la relación que tuvo su madre, María Teresa Campos, con la tonadillera. De ahí surgieron lazos de cariño que se mantienen a día de hoy. Durante décadas, la andaluza y la madrileña han permanecido unidas, y la primera siempre ha defendido públicamente a la segunda. Emocionada, Terelu ha confesado que ver la cama y los recuerdos de la artista le han removido muchos sentimientos: «En esa habitación murió Rocío Jurado y ver eso desde fuera es complicado, pero también es una habitación en la que hay vida… donde ha habido mucha vida».

«Para mí es complicado», admite la presentadora

«Yo no conocí esa habitación. Para mí es complicado. Me quedo muy preocupada, te lo digo en serio. Me quedo preocupadísima. Me imagino qué sentiría yo si hubiese perdido a mi madre y tener la oportunidad de encontrarme en la vida con ese lugar tal y como estaba. Eso es lo que yo quiero que la gente entienda. A través de Rocío Carrasco todos vamos a tener el recuerdo de dónde ha sido feliz. Ese es el mensaje para mí. No va a ser una noche fácil», añadía. Incluso lanzaba un mensaje a Rosa Benito, a la que ha advertido que el viernes será una noche especial para ella: «Hay un altar y he visto a la Virgen de Rosa Benito».

Rocío Carrasco
Telecinco

El pasado miércoles, Telecinco emitió un adelanto del programa especial en el que mostrará los recuerdos más especiales que ha guardado de su madre durante casi 15 años. Tras la muerte de Rocío Jurado y la venta de la casa de Montealto, todos los enseres de la cantante han permanecido guardados en un almacén a las afueras de Madrid. Ahora, su hija mayor ha decidido desempolvar esos enseres y enseñarlos al público.

Rocío Carrasco quiere «ordenar» todos los recuerdos que tiene de su madre

Entre los objetos que ha sacado Rociíto de las cajas hay pertenencias de sus familiares. Las de José Ortega Cano, José FernandoGloria Camila ya han sido enviadas a sus propietarios. Pero aún falta por saber si Carrasco hará lo mismo con objetos de gran valor sentimental para sus tíos, Rosa BenitoAmador Mohedano. Ambos han reconocido las cosas que durante tanto tiempo ha atesorado su sobrina, e incluso se lo han reclamado.

Cabe recordar que cuando el que fuera mánager de ‘la más grande’ vio en televisión lo que su sobrina guardaba en 18 contenedores, habló con especial cariño de «un piano blanco de pared» que estaba en el hogar de la cantante y que le haría mucha ilusión recuperar, ya que tanto él como su hermana lo usaban en fiestas y encuentros familiares. «Hay una cosa que sí que me gustaba que era pianito blanco un de pared porque es algo que teníamos algo desde el principio», ha dicho. Eso sí, no está dispuesta a llamar a su sobrina: «Yo no la llamo para pedirle nada». Sobre este asunto, Rocío Carrasco ha manifestado que ahora lo que quiere es «ordenar» los recuerdos de su madre. Aún no sabe qué hacer con lo que queda pendiente: «Hay que esperar”.