La joven ha roto a llorar en 'Supervivientes 2020' al admitir que esperaba una mayor implicación con ella por parte de Ana María.


Rocío Flores se ha roto en los Cayos Cochinos al hablar de Ana María Aldón. La hija de Antonio David Flores no ha podido reprimir las lágrimas al reconocer la decepción que siente de la mujer de José Ortega Cano.

Después de tres semanas en Honduras, la modista se ha dado cuenta de que su actitud en el ‘reality’ ha defraudado a Rocío Flores. Hace unos días, explicaba, emocionada. «Si no he estado a la altura quiero pedirle disculpas. No he querido en ningún momento en su concurso ni cobrar un protagonismo que no me pertenece. Yo le dije: Si tú me necesitas avísame. Pero yo no he sentido ese aviso. Sé que todos estarán muy orgullosos del concurso de Rocío, desde su padre a Gloria».

Al escuchar sus palabras, la nieta de ‘la más grande’ respondía con un mensaje tranquilizador a Cristian Suescun, el «Dios» del ‘reality’ (y al que deben dirigirse, ya que les está prohibido hablar directamente). «Dile que no llore, que no quiero que se vaya y que no se preocupe por nada del mundo».

Ana María defiende su postura: «Prefiero ser neutra y pasar de chiquilladas»

En la gala del programa, Jorge Javier Vázquez quiso saber en qué punto está la relación entre ambas. «¿Te has llegado a cuestionar tu comportamiento con Rocío?», le preguntaba a la andaluza. «Yo no vengo aquí de madrastra ni de nada. En ningún momento me ha llamado y me ha pedido ayuda o me ha dicho necesito que medies con todo esto», explicaba ésta, sentada en la palapa.

Entonces, Rocío ha querido aclarar que Ana María «no me ha fallado. Quizás yo por la forma de ser que tengo si ella se hubiese visto en esas situaciones al ser de mi familia hubiese saltado. Pero me parece respetable que ella no haya saltado», admitía. Ha sido al expresar sus sentimientos cuando se ha roto. «¿La has echado de menos en algunas ocasiones?», le planteaba el presentador. Ésta, entre lágrimas, añadía: «No quiero que ella piense que yo he querido que ella me defienda. Yo me sé defender sola. No he echado de menos que me defienda, pero quizás que hubiera dicho: conozco a Rocío y sé como es».

A Ana María, las lágrimas de la concursante no parecieron inmutarla demasiado. «Ella tiene su forma de ser y yo tengo la mía. Yo había necesitado esa señal. La verdad es que las cosas pasaban cuando yo no estaba. A veces era un dos contra dos, y yo no estaba delante», decía, templada. «En mi vida cotidiana no soy así. Prefiero ser más neutra y pasar de chiquilladas y de tonterías. No le he dado la importancia que ella con 23 años le ha dado». La exfrutera pedía disculpas de nuevo. «Cuando llegue a España veré los videos y valoraré bien las cosas. Si le he fallado, lo siento mucho».

Minutos después, la audiencia decidía que Ana María era una de las candidatas, junto con Alejandro Reyes, para abandonar definitivamente el programa. Eso ha dado pie a una emotiva despedida en la que, una vez más, Rocío rompía a llorar. «Todo llega hasta donde tenga que llegar. Si ha llegado mi momento de irme, me voy. Quiero decirle a Rocío que sea fuerte, que está iluminada, que va a tener toda la fuerza de llegar a la final. Y o encantada de haber estado 21 días con todos vosotros». Por su parte, Rocío recordaba en riguroso directo: «Tenerla aquí se agradecía, la verdad. Que no se piense que me haya fallado». Finalmente se han fundido en un cálido y prolongado abrazo que ha dejado patente el cariño que existe entre ambas.