La hija de Bárbara Rey ha hablado del sufrimiento de su madre a raíz de revelar que fue víctima de abusos.


Este jueves, Sofía Cristo se ha sentado en el plató del ‘Sálvame’ para hacer balance de su breve paso por ‘Secret Story’. La hija de Bárbara Rey confiesa estar aún «en shock» tras ser expulsada de ‘Secret Story’ por agredir a Miguel Frigeni. Hace unos días pedía perdón públicamente al colaborador por su conducta «deplorable«. Cree que «los nervios» le jugaron una mala pasada y por eso estalló en directo y propinó un empujón al periodista. Lo cierto es que tras confesar que sufrió abusos sexuales en su infancia, han sido muchas las emociones que se le han removido por dentro…

«Tengo muchos altos y bajos»

Al hablar sobre este asunto, la Dj ha explicado que no quiere volver a hablar de su acosador. Se trata de alguien próximo a la familia, que aprovechó la cercanía con sus padres para abusar de ella a pesar de ser una niña. «No he dado datos de esta persona. Es una persona que está pagando su condena en vida. Está mal, está enferma, está en un sitio determinado. Todavía estoy intentando fluir. Tengo muchos altos y bajos». De los abusos sufridos ha destacado: «Al final es una huella que no vas a borrar en la vida. He tenido trabas en mi vida y no lo relacionaba con eso».

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Sofía Cristo lamenta haberse quedado fuera de ‘Secret Story’. Le hubiera encantado quedarse más tiempo, pero acepta su expulsión porque su conducta no fue la adecuada. «De que entro en el programa todo ha sido un aprendizaje y lo tengo que revertir todo para bien. Todo es perfecto», ha confesado.

«Llevo ocho años de recuperación»

«Sigo aprendiendo de los errores. Sigo igual, con mis momentos de nervios. Tengo que pulir un poquito esta impulsividad. Eso me recuerda que tengo que seguir trabajando aunque llevo ocho años de recuperación», añadía.

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En estos momentos, la madrileña se siente liberada tras haber pedido disculpas a Frineti por agredirlo en televisión. «Quiero disculparme por la agresión, en este caso de cogerte de las manos. No tengo mucho más que hablar. Lo siento de corazón. De verdad que se me fue de las manos. Estaba en un nivel de nervios y de shock emocional… Te pido mil perdones por mi actitud, de corazón», decía.

«No quería que se me expulsase»

«Pido perdón por lo que he hecho. La gente ha tenido el 24 horas para saber cómo soy. No he hecho ningún papel. Me encantaría volver a la casa», explicaba. «No quería que se me expulsase y que yo comportarme de esta manera tan deplorable», zanjaba. «No me gustan las injusticias y a veces me pongo el traje de justiciera que no me corresponde. Me lo voy a quitar».