«Ahora mismo lo mío con mi madre no tiene solución. Yo no quiero que se solucione, quiero que me explique», ha asegurado.


La guerra entre Kiko RiveraIsabel Pantoja escribe un nuevo capítulo. Dos meses y medio después de que iniciara este mediático conflicto, madre e hijo siguen sin acercar posturas. Llevan 100 días sin hablarse y nada apunta a un próximo desenlace. «Yo no la voy a llamar. Lo mío con mi madre no tiene solución», ha subrayado el DJ. Solo busca una cosa: explicaciones.

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Ha contado por qué había decidido sentarse de nuevo en un plató algo que ha dicho no es «un plato de buen gusto»: «Vengo a dar explicaciones y a defenderme de acusaciones que no son justas». Ha insistido en que busca aclarar las cosas: «Estoy destrozado no hay nada que quiera más en el mundo que me diese la explicación necesaria. No busco el perdón, busco la explicación».

«No me arrepiento de nada de lo que he dicho», ha afirmado con rotundidad durante su última entrevista en ‘Domingo Deluxe’. El hijo de la artista ha valorado lo mucho que ha sufrido estos meses. «Lo he pasado mal». Añadía que aunque su progenitora «haya hecho las cosas muy mal y me haya jodido, no deja de ser mi madre». 

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«Ahora mismo lo mío con mi madre no tiene solución. Yo no quiero que se solucione, quiero que me explique. Y una vez lo haga, veremos si se puede soluciona». Ha recordado que el amor incondicional que sentía por su progenitora se desgarró ese sonado 2 de agosto cuando descubrió en Cantora los distintos enseres de su difunto padre ‘Paquirri’.

«Vengo aquí con la verdad»

«Yo estaba cegado. Puedo llegar al punto de decir que, incluso, estaba enamorado de la figura materna». Ha llegado a manifestar que entiende perfectamente que la tonadillera haya terminado sola. «Yo en más de una ocasión, lo digo con la boca grande, he tenido que escribir mensajes a personas pidiendo disculpas». Ha revelado que ha visto a fans de su madre que llegaban a Cantora y que la cantante las ponía a trabajar, como ejemplo ha dicho que han pintado la finca de Cantora.

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Asimismo ha contado que tenía esperanzas de que el día que falleció su suegro, la artista se pusiese en con él. Algo que nunca sucedió. «Quizás algunas personas no entiendan mi comportamiento. Yo vengo aquí con la verdad. Todo lo que hablo y todo lo que digo lo puedo corroborar». Ha señalado que en ocasiones ha pensado que tiene doble personalidad: «Mi madre es muy prepotente y déspota».

«Me han dado vergüenza muchas actuaciones de mi madre. No ha sido siempre así, ha habido etapas en las que era simpatiquísima, amable, generosa… en resumidas cuentas, buena gente. No sé lo que tiene dentro que a veces mira por encima del hombro. Algo que también tiene mi prima Anabel de vez en cuando, espero que no se moleste».