El actor ha viajado con Jesús Calleja a África. Allí ha hablado, entre otras cosas, de sus padres y de su pasión por el arte.


Asier Etxeandía ha viajado al continente africano en ‘Planeta Calleja’. En el programa, el actor ha mostrado su lado más espiritual a Jesús Calleja.

Un apasionante viaje por tierras africanas

2019 ha sido un gran año para el el intérprete vasco, de 44 años, que forma parte del reparto de ‘Dolor y gloria’. La película de Pedro Almodóvar es una de las favoritas a ganar el Oscar a la Mejor Película internacional en la gala que se celebrará el próximo 9 de febrero. Pero el viaje que ha emprendido Asier junto al leonés lejos queda de los destellos de Hollywood.

Ambos han partido rumbo a tierras de Camerún para conocer la tribu de los Luma. Han visitado un centro de recuperación de gorilas y chimpancés. Han realizado recorridos a pie por la selva. Y han surcado los ríos de la Reserva de Fauna de Dja en piragua. Juntos han llegado, incluso, hasta las Cataratas del río Lobé, el único en el mundo que desemboca directamente en el mar.

Habla de la muerte de su madre: «Le di un valor diferente a la vida»

Durante el viaje, Asier ha contado cómo fueron sus orígenes en su Bilbao natal. Dice que le debe todo a su madre, ya fallecida. «Mi madre era artista, pero nunca pudo dedicarse a esto. Ella me creó el amor a la música». Su padre fue «campeón del mundo de kárate».

Esta pasión por el arte «me ha cambiado la vida. Creo fervientemente en el arte». Y es que además de actor, es cantante. No en vano forma parte de Mastodonte, un dúo musical junto a Enrico Barbaro en el que da rienda suelta a su universo más personal.

«Mi madre es una fuente inagotable de emociones. Cuando ella murió empecé a ser yo mismo, a hacer todo lo que yo no me atrevía a hacer. Hasta que murió no me di cuenta de hasta qué punto se puede querer a alguien. Le di un valor diferente a la vida», ha recordado.

«Cuando empiezas a ser lo que eres empiezan a pasarte cosas de verdad»

El actor se encuentra en el mejor momento de su carrera, pero no olvida sus orígenes haciendo teatro de calle o siendo alumno de una escuela de teatro. «Allí aprendí el compromiso con la profesión. Sin el compañero no eres nadie», apunta.

En su periplo junto a Calleja, Etxeandía explicaba el porqué de su éxito. «Pienso que la vida rima y yo me estaba preparando para contar esa historia. Como un hámster me lo quedo todo aquí (en la boca) y luego lo digiero. Cuando empiezas a ser lo que eres empiezan a pasarte cosas de verdad».