El colaborador ha ido al programa ocultando su mirada detrás de unas gafas de sol.


Este jueves, Kiko Matamoros ha sorprendido a la audiencia de ‘Sálvame’ al acudir al programa con unas gafas de sol oscuras. El motivo por el que llevaba este complemento tiene que ver a un nuevo problema de salud: se trata de una dolencia en uno de sus ojos. «Está convaleciente de un ojo», aclaraba Carlota Corredera al comenzar el concurso.

El colaborador optaba por taparse los ojos porque el aspecto de su estos no era muy agradable. Aún así, la presentadora lo ha animado a mostrar su mirada para dejar claro que tiene un problema ocular. «Creo que es una úlcera. He ido a la farmacia y me han dado una pomada, un colirio», decía.

Este pequeño incidente con su hijo se suma a una larga lista de contratiempos en su estado de salud. El pasado 17 de marzo, el colaborador anunciaba que tendrá que pasar de nuevo por un quirófano próximamente. Aunque no desvelaba la fecha de su nuevo ingreso hospitalario, ha detallado que deberá someterse a una intervención quirúrgica. «No me han dado una buena noticia. Me voy a tener que ir otra vez a talleres”.

Después de varios ingresos que comenzaron con la extirpación de la vesícula, al madrileño le pusieron una prótesis que tendrán que quitarle de nuevo. «Me colocaron una prótesis que me tenía que quitar pero que había posibilidades de que se fuera sola. Pero me van a tener que intervenir para quitármela”, ha detallado. Una vez más, estará acompañado de su novia, Marta López Álamo, quien se ha convertido en su gran apoyo y de la que ha dicho: «No quiero que sea mi enfermera, quiero que sea mi novia».

Telecinco

Este jueves, Matamoros ha protagonizado un enfrentamiento con Carlota Corredera. Ambos debatían sobre la última entrega de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. Al hablar sobre la supuesta negligencia médica de Antonio David Flores, ambos se enzarzaban en una acalorada discusión. Y es que en la docuserie, la hija de Rocío Jurado relataba cómo su hijo David se rompió un brazo después de un fin de semana con su padre y éste no lo llevó al hospital. Se trata de un episodio que, meses atrás, había rememorado Kiko Matamoros, quien coincidió en el hospital con Rocío el día que tuvo lugar el incidente.

«En el tema de la salud de los hijos creo que ha habido desatenciones por parte de los dos porque yo he sido testigo. He sido testigo y lo denuncié públicamente. A mí se me interpuso una demanda y se archivó. Y además está documentado. No voy a volver a repetir el episodio. Había una desatención médica», decía el ex de Makoke. La presentadora recriminaba al colaborador su postura: “¡Estás igualando a una víctima con su agresor!”.