«Tengo la tranquilidad de que ya está descansando y ha estado en muy buenas manos», ha afirmado la mujer de Kiko Rivera.


Muy emocionada y agradecida a todos aquellos que han estado a su lado arropándola en uno de sus momentos más difíciles, así ha reaparecido Irene Rosales en televisión. Poco más de una semana después del fallecimiento de su padre y en un año fatídico para la colaboradora -en febrero murió su madre-, volvía al plató de ‘Viva la vida’. «Estoy fuerte», ha sido uno de los primeros mensajes que ha querido transmitir a la audiencia.

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«Venía super fuerte, pero te he visto a ti que has dicho que habías echado en falta a tu madre y me he venido abajo. He sentido tus palabras y me ha recordado un poquito de todo», ha afirmado al principio de su intervención en alusión a Emma García quien también regresaba al trabajo tras superar el coronavirus y lo hacía recordando a sus padres por haberles dado un tremendo susto.

«Soy super afortunado, tanto por tu parte, como por mis compañeros… he recibido un cariño que no tengo vida para agradecerlo. Necesitaba ese arropamiento», ha manifestado. Su padre se ha marchado tras años luchando contra una larga enfermedad. «Tengo la tranquilidad de que ya está descansando, después de todo el proceso que ha pasado y ha estado en muy buenas manos». Añadía lo siguiente: «En ese aspecto estoy tranquila y en paz».

© Gtres.

En estos momentos tan duro, se está refugiando en su familia. «Tengo a mis motores, mis dos pequeñas, no me pueden estar haciendo más feliz. Me alegro enormemente de haber sido madre tan joven, son un impulso para afrontar la vida». También siente muy cerca el apoyo constante de su marido, Kiko Rivera: «Somos un equipo y vamos a vivir la vida. Estamos en las buenas, imagínate en las malas, estamos al cien por cien los dos». Un año muy duro para Irene que está afrontando como un profundo aprendizaje vital. «Todo este proceso me está enseñando a saber vivir. Sabemos que estamos aquí y ahora, hay que disfrutarlo».

Su emotivo mensaje de despedida

Tras la muerte de su progenitor, Irene tuvo fuerzas para compartir un bonito mensaje vía redes, a modo de carta, dedicado a uno de los pilares de su vida. «Creía que este año no me iba a poder dar más golpes, pero de nuevo la vida nos castiga llevándote papá». Unas palabras que acompañó de esta tierna imagen, en blanco y negro, donde se veían sus manos entrelazadas a las de su progenitor.

© Redes sociales.

«Mi corazón está roto, pero tranquilo porque estás con mami. Gracias por darnos a todos una lección de vida tan grande como la de ser feliz a pesar de tener problemas, gracias por dejarnos disfrutar de ti, gracias por ser mi padre y gracias por enseñarnos a querernos tanto. Te queremos, te quiero siempre. Descansa en paz que has luchado bastante. Dale a mamá el mayor de los besos mis ángeles».