"Todo es un montaje", ha afirmado la colaboradora.


Contundente y dando todo tipo de detalles, Irene Rosales ha querido explicar cómo ha vivido el último escándalo en el que se ha visto envuelto Kiko Rivera. Recientemente saltaba una noticia de una supuesta infidelidad del DJ -que pronto se apresuró a zanjar mediante un comunicado-, la sevillana llamó rápidamente a su marido que se encontraba cumpliendo con sus compromisos profesionales en Cádiz.

El hijo de la tonadillera no tenía ni idea de lo que estaba pasando: «No me lo puedo creer», le dijo por teléfono. Más tarde le contaba todo lo que había sucedido la sonada noche en cuestión. La colaboradora ha reconocido en ‘Viva la vida’ que se enojó por completo al ver que el periodista Pepe del Real decía en televisión que el hotel donde el DJ se alojaba confirmaba la noticia. «Muy cabreada llamé al hotel. Obligo a que me pongan con la directora quien me dice que es totalmente falso y que no ha contado nada. Es más, solo dijeron que ellos no podían hablar».

Irene ha confirmado que tanto ella como el hotel tomarán medidas legales. También ha aclarado que la directora negó que Kiko coincidiera con la mencionada chica. Irene ha añadido que desde el establecimiento indican que la habitación de su marido y de la joven estaban, incluso, en plantas separadas.

Respecto a si tiene dudas sobre la fidelidad de su marido, Irene ha sido tajante y ha afirmado que su deber es preguntar sobre el tema cuando saltan estas noticias, pero que cuando ha conocido todos los detalles, no tiene ningún tipo de duda: «Ya sé que todo es un montaje. Esta pareja, que no son ni pareja, quieren ganar dinero». Zanjaba el tema reconociendo que va a haber una denuncia formal.