Fina Brunet, icónica presentadora de TV3, ha reaparecido para hablar del tumor cerebral contra el que lucha con ahínco. Los primeros síntomas llegaron tras la pandemia, aunque ella no era consciente de que esas pistas le estaban avisando de un problema de salud que meses más tarde revolucionaría su vida. «La vida me ha cambiado desde el otoño de 2021, mi cabeza no regía muy bien, no encontraba las palabras, ahora todavía se me enganchan. Estaba teletrabajando por el Covid y veía que no recordaba nombres de personas que conocía, que escribía mal. Mi cabeza no funcionaba. En un mes detectaron el tumor, me operaron y sigo en tratamiento, pero estoy feliz», ha dicho en Catalunya Radio.

Fina Brunet
TVE3

La comunicadora ha relatado que el proceso ha sido duro y complicado, siendo la falta de memoria uno de los mayores escollos para ella. Pese a todo, se muestra positiva y es que sabe que está en las mejores manos: «Tengo un tumor cerebral en el lado izquierdo que me afecta al habla y a la memoria. Me han sacado todo lo que han podido […] Lo que peor llevo es no tener memoria, cuando una palabra no sale me coge la rabia, lloro, y después pienso: ‘¡Bah, qué tonta que eres!».

Su intervención quirúrgica duró 12 horas, una operación en la que incluso los médicos bromearon sobre el idioma que quería preservar. «Mi marido de cachondeo dijo que el castellano. Yo dije el catalán, que el castellano ya lo aprenderé», dice entre chanzas Fina Brunet. A sus 60 años, la periodista asegura que ha tenido que volver a aprender a leer y escribir, aunque ella se lo toma con la mejor de las sonrisas. Sabe que tiene limitaciones y que el camino ni es, ni está siendo, ni será fácil, pero tiene claro su objetivo vital. Los expertos son positivos y confían en que los tratamientos en los que está inmersa funcionen y ella pueda mirar hacia adelante. «La cortisona me está comiendo la parte fuerte de la musculatura, tengo las piernas sentadas en una silla. Puedo caminar, pero me canso mucho. Hasta que no me retiren la medicación no volveré a la normalidad», ha comentado.

Brunet reconoce haber pasado miedo, pero se agarra a los momentos en los que verdaderamente se siente libre. Entre ellos pasar tiempo en la piscina, donde encuentra la paz cada mañana, tal y como ella misma ha contado en las ondas radiofónicas. «Cada día por la mañana voy… he hecho ejercicio, he recuperado más las piernas y era mi momento de felicidad, porque puedes flotar y ha sido el regalo», ha comentado.