Rota de dolor, la actriz ha confesado que su madre atraviesa un delicado estado de salud.


La última entrega de ‘MasterChef Celebrity 6’ ha arrancado con las lágrimas de Victoria Abril, que este lunes se ha enfrentado a los nuevos retos del programa en un momento delicado. La actriz se ha venido abajo cuando Jordi Cruz le preguntaba si entraba con fuerza en el plató…

«Mi madre se atragantó», revela la intérprete

«Es mi madre. La cambiamos de residencia y al cuarto día le dieron un arroz duro, seco, sin grasa y muy al dente y se atragantó», arrancaba diciendo, rota en lágrimas. «A partir de ahí la han puesto a un régimen de líquidos. Y ayer cuando fui a verla está harta, pasa mucha hambre… Y me pidió tres veces seguidas la eutanasia por caridad».

«Perdón», continuaba, destrozada. «Espero que esto pase pronto», le decía Pepe Rodríguez intentando animarla. «Le he llevado un arroz caldoso con bogavante ayer, pero no…», se lamentaba. «Habrá que confiar en los profesionales, que seguro que le estarán dando lo mejor. Mucha fuerza para ella. Hay luz. Y a ti te queremos con fuerza para los nuevos retos», le recordaba el afamado chef manchego. El llanto de de Victoria Abril se detenía tras ser arropada por sus compañeros, que no dudaron en abrazarla y transmitirle su afecto.

A principios del presente año (el pasado mes de febrero), Victoria Abril desató una gran polémica al presentarse a la presentación de los Premios Feroz con un discurso negacionista sobre la pandemia del coronavirus. La actriz, que recibiría un galardón en la gala de entrega, dejaba a todos boquiabiertos. «Esto no es el covid, es un coronacirco. Basta de esta farsa«, decía. «La vida no puede ser el miedo. Hay algo peor que perder la vida y es perder la razón de vivir. Así que basta ya, ¿no?«, continuaba diciendo en un discurso similar al que ha defendido Miguel Bosé.

Pidió disculpas tras sus polémicas palabras a favor del nagacionismo

Entonces, la intérprete se quejaba de que en Francia, donde vive, las restricciones son especialmente duras: «No vamos a un restaurante, a una exposición, a bailar… No podemos reunirnos desde hace un año. Tengo ganas de hablar», señalaba. «Primero vino la variante inglesa, luego la brasileña, ahora la sudafricana… ¡Cómo puede ser que tengas que ver a tu madre a tres metros sin poder abrazarla! ¡O que tu hijo no vaya a verte por miedo! Y yo ya tomo prevención. Nunca he cogido una gripe!», se quejaba.

Ante el aluvión de críticas recibidas no le quedó más remedio que pedir disculpas por sus palabras en la entrega de los galardones, semanas más tarde. «Siento mucho y pido disculpas si en la rueda de prensa hablando sin filtros de los vivos he ofendido a los que han perdido a sus seres queridos. Os juro que no ha sido mi intención. Para mí todas las vidas cuentan. Creedme por favor», aclaraba.