«El día del funeral de mi padre le hice como un homenaje y me fui a Valdemingómez a por cinco gramos. Pensé que eso era lo normal y lo bonito», ha contado.


Este lunes, 4 de mayo, se cumple el décimo aniversario del fallecimiento de Ángel Cristo. El famoso domador moría como consecuencia de un paro cardíaco a los 65 años y lo hacía en un momento complicado de su vida, sin haber podido superar su adicción a las drogas. Un triste episodio que su hija, Sofía Cristo, ha tardado en superar: «Era un tema que me pesaba». 

La hija de Bárbara Rey se ha sincerado sobre el tema como nunca antes lo había hecho en el plató de ‘Sábado Deluxe’: «Siento que finalmente descansa en paz». Ha contado que le hizo una misa en su honor para conseguir ese ansiado descanso: «Se la hice yo sola porque estaba atrapado y no había descansado. He sentido su presencia de una forma muy absorbente y que me pesaba muchísimo». Finalmente siente que puede cerrar un capítulo clave de su vida: «Le hice la misa y me liberé», ha relatado.

«Él no lo consiguió: es muy difícil dejar de consumir y la gente de tu alrededor tiene que entender que es una enfermedad. Es complicado. Ahora entiendo muchas cosas, pero no voy a justificar muchas cosas que hacía». El tiempo ha conseguido, por fin, cerrar sus heridas, por ello desea colaborar con aquellos que también están metidos en una espiral de la que es difícil salir: «Estoy haciendo todo lo que mi padre no pudo hacer. Estar recuperada y ayudar a mucha gente con las drogas», ha asegurado. A través de su canal de YouTube no solo está compartiendo su experiencia, también está contado con relatos de personajes conocidos para que otros puedan superarlo como el de Irene Rosales quien recientemente hablaba de su marido, Kiko Rivera.

«Para recuperar mi vida he tardado años»

Ha recordado cómo su padre intentó luchar contra las drogas, pero finalmente volvía a caer: «Cambió de vida, pero continuó con el mismo entorno, el mismo centro de trabajo…». Recuerda unos años complicados en los que el alcohol y las drogas eran una constante en la vida del domador: «Mi padre no dormía, lo hacía durante el día y nada más despertarse se veía un vaso de Whisky. Era alcohólico y cocainómano. Estaba muy enfermo».

Pasados los años, Sofía ha reconocido sentirse muy identificada con su progenitor: «Yo al final de mi consumo me pasaba lo mismo que a él. Yo estaba enferma igual que él». Eso sí, ha querido matizar que por su personalidad ella nunca se ha mostrado agresiva: «Él tenía otra personalidad y, quizás, no supo querernos».

Asimismo ha querido recordar los tiempos más dulces de Ángel Cristo cuando su circo era un auténtico éxito, pero las adicciones fueron devastadoras: «Tuvo épocas muy buenas y le fue muy bien: Yo he visto millones y millones en esa caravana, pero es ver cómo la droga puede pasar por encima de una familia y arruinarlo todo». Sofía ha recalcado que él se engañaba: «Solo un adicto puede llegar a entender la relación tan fuerte entre el adicto y la droga». Añadía que es necesario entender que es una enfermedad y por ella una «persona destroza a su familia, se miente… no lo hace porque quiere, está enfermo».

Sin embargo, ella sabe que durante un tiempo no consiguió entender a su padre y achaca su compartiendo a un posible vacío: «Somos personas que tenemos un vacío interno tan grande, y él lo tuvo que tener». Respecto a la relación que mantuvo con sus amistades, algunos intentaron ayudarle, pero otros se aprovecharon de la situación: «Le han robado tantísimo dinero. Incluso estando enfermo era derrochador y generoso».

Desde la serenidad, ha reflexionado señalando que el tiempo le ha hecho entender  «muchas cosas que antes no entendía». Una de sus revelaciones más duras se han producido cuando ha recordado su último adiós: «El día del funeral de mi padre le hice como un homenaje y me fui a Valdemingómez a por cinco gramos. Pensé que eso era lo normal y lo bonito». Respecto al papel de su madre, la vedette nunca tuvo conocimiento del consumo de su hija: «A mi madre la he estado mintiendo siempre». 

La DJ quiere ayudar con su experiencia ahora que está recuperada y gracias a su canal de YouTube -‘Pongámonos a ello’- desea orientar a aquellos que lo necesitan. Se encuentra formándose en la materia y está estudiando un máster de drogodependencia, además, es intervencionista familiar. Se trata de uno de sus proyectos más importantes que hace sin intereses económicos: «Creo que es un tipo de misión que tengo con la vida y con el prójimo. Yo sé que puede sonar muy místico pero es que me siento muy afortunada», afirmaba en declaraciones a SEMANA.