Tras sufrir una subida de tensión en pleno directo, la colaboradora se ha mareado y ha tenido que ser atendida por los médicos de Telecinco.


Chelo García Cortés ha pasado un pequeño apuro durante la emisión de ‘Sálvame’. La periodista ha sufrido una subida de tensión, lo que le ha provocado un fuerte mareo en el plató de ‘Sálvame’. La periodista arrancaba el programa vestida como una de las tahitianas de ‘Mata Mua’, uno de los cuadros más célebres de Gauguin. El motivo de su atuendo es que Tita Cervera podría poner a la venta esta obra de arte, valorada en casi 40 millones de euros.

‘Sálvame’ le ha propuesto a la gallega hacer una versión del lienzo para luego llevarlo al Museo Thyssen de Madrid. El problema es que la larguísima peluca negra que cubría su cabeza le ha dado un calor tremendo. Eso, sumado a su descompensación con la presión arterial, le ha hecho sufrir un desvanecimiento.

«No se encuentra bien, está mareada»

«A Chelo le están tomando la tensión en estos momentos porque no se encuentra bien, está mareada», anunciaba Carlota Corredera, visiblemente preocupada por su compañera. Ésta intentaba reponerse en un asiento alejado de los focos. Rafa Mora, sentado a su lado, la ha abanicado con la intención de mitigar su malestar. Enseguida ha tenido que ser atendida por personal sanitario de la cadena. «Nuestra compañera de servicios médicos. Su tensión es de 16/9. Está un poquito alta», explicaba la presentadora.

«Chelo, ¿sueles tener la tensión alta?», le preguntaba Carlota a Chelo. Ésta le respondía: «Suelo tener la tensión muy estable, de 12/7 más o menos». Corredera se dirigía a la médico que asistía a su compañera: «Ahora mismo tenemos un problema, porque Chelo tiene una misión. No se ha vestido así por casualidad». Y le recordaba a Chelo que «lo más importante que te ha pasado en este plató ha sido con una peluca. Acuérdate del día que llamó Isabel Pantoja que estabas vestida de Amy Winehouse».

La colaboradora sufre un golpe de calor y «un dolor terrible»

«Tengo un calor y un dolor terrible», con estas palabras, Chelo, ya despojada de su peluca, definía su malestar. «Estoy ardiendo, tócame. Estoy empapada en sudor de la cabeza. Hace un calor que te mueres. No he llegado a comer porque no sabía qué comer». Por suerte, Chelo ha logrado recuperarse de su mareo después de unos 20 minutos de reposo. «Le ha caído un marrón enorme, que es pintar un cuadro de Gauguin en una hora y media. No me digas que eso no es una tensión enorme», indicaba la presentadora al director del programa, David Valldeperas.

Chelo llama a Tita Cervera en directo

Tras el susto, Chelo García Cortés ha terminado su pintura y ha podido marcharse al Thyssen. Allí accedían a que la periodista entrara en el recinto, pero han impedido la entrada a las cámaras. Ante la imposibilidad de cumplir su misión ha llamado por teléfono a Tita Cervera. «Carmen, estoy en la puerta del museo. Da orden para que me dejen entrar. He pintado un cuadro horrible. Necesito que autorices que yo pueda entrar en la puerta».

La baronesa, que no se encontraba en la capital en el momento de la llamada, ha admitido que «le ha hecho mucha gracia» la ocurrencia del programa, pero «no ha querido levantar las órdenes que han dado sus directivos», tal y como ha indicado Chelo. «Que quede claro que si se va el ‘Mata Mua’ por supuesto que no es culpa de Carmen Cervera. Que si el cuadro se va, ella ha intentado mantenerlo aquí», zanjaba la colaboradora. «Que el Ministro de Cultura sepa lo que es perder un cuadro así», se lamentaba.

El ‘Mata Mua’, una de las obras claves de la colección de Tita, está fuera de España

En la actualidad, el ‘Mata Mua’ de Gauguin, pieza principal de la colección personal de Tita, ha salido del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. La baronesa está en negociaciones para ceder el cuadro durante seis meses a una exposición temporal “en un importante museo de Europa”. La obra está fuera de España, al igual que tres cuadros de Degas, Hopper y Monet. Sin embargo, ninguna de ellas ha sido vendida aún. Tal y como ha manifestado Carmen Cervera en el diario ‘El País’, “que vuelvan a España, aunque alguno se venderá, depende de la negociación con el Ministerio de Cultura”.