La madre de Rocío y David Flores ha expresado la crueldad con la que su exmarido la trató durante un día de playa después de que esta diera un grito de auxilio.


Telecinco ha emitido este domingo «Ese hombre», el tercer episodio de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. En esta nueva entrega, la hija de Rocío Jurado ha narrado con pelos y señales el calvario que vivió junto a Antonio David Flores durante su segundo embarazo. En concreto, la madre de Rocío y David Flores ha expresado la crueldad con la que su exmarido la trató durante un día de playa después de que esta diera un grito de auxilio. 

Rocío Carrasco
TVE

En medio de un verano, durante su segundo embarazo, y tras un agradable día de playa, Rocío Carrasco ha explicado cómo tuvo que suplicarle a su exmarido que la llevara a casa (se encontraba a una hora y media de su domicilio de Chipiona) después de que se presentara Sonsoles, la mujer que se interpuso en su matrimonio. «Por favor, llévame a casa, me quiero ir a casa, quiero que me lleves a casa. Tú te vas andando y yo me quedo con esta», relata.

«Estuve una hora y media andando para llegar a mi casa, con un solano en la cabeza impresionante, él sabia que podía hacerlo, que no iba a tener ningún tipo de consecuencia. Un día estando en el chiringuito me dio una linotipia, me quedé sin vista e inconsciente, lo único que recuerdo es que a este ser lo único que se le ocurre era echarme una botella de agua congelada. En la barriga me dio una serie de pinchazos que me di cuenta de que pasaba algo, continuaba con salidas y llegadas diciéndome que estaba loca y enferma y que iba a malparir a mi hijo», prosigue. Días después de esto, se produjo el desgarrador episodio en el que Antonio David la agarró por el camisón e intentó tirarla por la ventana de la casa de Gloria Mohedano en Chipiona.

Rocío Carrasco insiste en que no quiso que nadie supiera su situación y hacía lo imposible para que su hija no la viera llorar. Sin embargo, confiesa que el episodio de la ventara se lo llegó a contar a una de sus primas por si le pasaba algo en el futuro. «Le puse la condición que no le dijera nada a nadie pero que si a mí me ocurría algo que alguien de mi gente supiera que ya me había pasado con anterioridad«, reconoce.

Rocío Carrasco: «Me pasaba el día llorando y con ataques de ansiedad»

© Telecinco.

Rocío Carrasco ha reconocido que tras esos episodios, se pasaba el día llorando y teniendo ataques de ansiedad. «Me agarraba la tripa y me quedaba encogida y no sabía cuando iba a volver, no podía ir la cosa bien de ninguna de las maneras», reflexiona. Días después, del estrés por la situación, la hija de Rocío Jurado recuerda que una tarde que hacía mucho calor se dio una ducha fría y se dio cuenta de que vio el agua correr con sangre. «Pensé que en ese momento al niño lo iba a perder, en ese momento estaba de 22 semanas, fui al ginecólogo, me oscultó y me dijo que había expulsado el tapón mucoso. De momento, no parecía que hubiese peligro y que lo que tenía que hacer era guardar reposo y que estuviese tranquila. Tenía bajadas de tensión, contracciones, sabía que algo no iba bien. Pensaba que iba a perder al niño. Temía por mi vida, por la de mi hijo», sentencia.