Repasamos un día clave en la vida de la expareja y nos fijamos en los invitados, entre todos ellos, había un «traidor» que proviene de la familia.


25 años de una boda que copó las portadas de las revistas de nuestro país. Rocío Carrasco y Antonio David Flores se casaron en la finca ‘Yerbabuena’ de Sevilla el 31 de marzo de 1996 rodeados de unos 500 invitados, entre familiares y amigos. La celebración está más que nunca de actualidad gracias al documental ‘Rocio. Contar la verdad para seguir viva’. Repasamos un día clave en la vida de la expareja y nos fijamos en los invitados, entre todos ellos, había un «traidor» que proviene de la familia.

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La novia estuvo arropada por sus padres, Pedro Carrasco y Rocío Jurado. Esta última acudió del brazo de su segundo marido, José Ortega Cano, y dicen las crónicas de la época que la artista intentó no cruzarse con su exmarido. Era la primera ocasión en la que coincidían tras romper su matrimonio. No faltó, por supuesto, la familia por parte de madre, entre ellos, su tío Amador Mohedano, con su entonces mujer, Rosa Benito. Él  se ha visto señalado y ha negado en ‘Sálvame’ que se lucrara realizando ciertas filtraciones a la prensa. Habrá que esperar a que la protagonista señale al traidor que se desvelará con la emisión de la segunda entrega del documental.

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La celebración contó con muchos rostros conocidos de nuestro país que abarcaban todos los ámbitos, desde el mundo del espectáculo, hasta la televisión, pasando por la esfera taurina y empresarial. Rocío Carrasco estuvo arropada por un clan al que considera su segunda familia, las Campos. María Teresa Campos acudió junto a su entonces pareja, el arquitecto Félix Arechabaleta, y no faltó Terelu. Entre los nombres más destacados, la presentadora y ex Miss España Raquel Revuelta, la modelo Juncal Rivero, la actriz y presentadora Remedios Cervantes, el dúo ‘Los del Río’, el empresario y político Jesús Gil… También hubo una gran presencia de toreros: Sebastián Palomo Linares, Julio Aparicio, Miguel Báez ‘El Litri’… 

Una radiante novia

Una joven Rocío Carrasco, con tan solo 18 años, llegaba al «sí, quiero» en un coche de caballos y vestida con un diseño de organza color marfil que llevaba la firma de Antonio Aldón. La novia estaba ya embarazada de su primera hija. La misa fue oficiada por el sacerdote Jesús Haro, el mismo que había unido en matrimonio a Rocío Jurado y José Ortega Cano, en la ermita Las Vírgenes de la finca ‘Yerbabuena’ con la presencia de un gran número de cámaras.

Tras el sonado enlace, que deja para el recuerdo a un pletórico Ortega Cano subido al escenario entonando el «estamos tan agustito», los recién casados disfrutaron de su luna de miel en un lugar paradisíaco, Islas Mauricio. Una vez convertidos en marido y mujer regresaron a su vida en Argentona, Barcelona. Su primera hija, Rocío Flores, nació en la clínica Ruber de Madrid y tres años después se separaban e iniciaban una de las batallas legales más sonadas de nuestro país.