Bea Retamal se ha olvidado de su novio horas después de entrar en ‘Solo’ con Dani G, el tentador que le ha hecho perder la cabeza. Se han besado y el novio de Bea no ha dudado en llamarla por teléfono para reprocharle su actitud


Bea Retamal ha puesto la casita de ‘Solo/Sola’ patas arriba. La que fuese ganadora de ‘Gran Hermano’ para después perder fuelle y ser la primera expulsada de ‘Supervivientes’ ha sabido llamar la atención en su nuevo reality. Marta Peñate había dejado el listón bien alto en su paso por la casa, pero ahora su compañera de reality ha sabido hacer más ruido si cabe, al intercambiar besos con su compañero de experiencia, el extentador de ‘La isla de las tentaciones’, Dani G. La pareja entraba al concurso sin conocerse, pero pocas horas han sido suficientes para darse cuenta de que entre ellos la química es un hecho, aunque fuera de la casa esté el novio de Bea Retamal con un ataque de celos al ver a su chica liándose con otro sin poder hacer nada para evitarlo.

Vídeo: Solo

“Estoy haciendo lo que me sale de dentro, pero acabo de liarla parda”, reconocía Bea Retamal, a sabiendas de que sus besos con Dani provocarán un huracán, al menos sí dentro de su relación y es que su novio no ha recibido con buenos ojos que le sean infiel delante de España entera. Bueno, aunque después de que el novio llamase a Bea en pleno directo se entiende que su dolor no viene tanto por la traición, sino porque no se ha esperado a ir a ‘La isla de las tentaciones’ para hacerlo, como así parece que tenían apalabrado. “Mi madre me había pedido que tuviera respeto y este no es ningún respeto, Dani”, reconoce Bea que no ha hecho las cosas bien, añadiendo lo primero que hará nada más salir del reality: “Voy a recoger mis cosas de Valencia antes de que le prendan fuego”, re reía. Quizá quien no se ría tanto es el novio, que se ha quedado compuesto, sin pareja y sin pasaporte a un reality.

Foto: Solo

Vea el vídeo en el que se muestra cómo Bea Retamal y Dani G intiman por la noche hasta el punto en deshacerse en besos y arrumacos, sin importarles quién está fuera de la casa esperando el triunfo del amor. Un triunfo que solo verá cambiando de canal y buscando una historia de éxito en otra historia que no es la suya.