Una tarde más, Anabel Pantoja ha derramado lágrimas al ver el polémico video en el que, perjudicada tras beber «agua con misterio», se mete con su novio, Omar Sánchez. El video, emitido este lunes en ‘Sálvame’, muestra a la sobrina de Isabel Pantoja a altas horas de la madrugada después de una noche de fiesta. Con ciertas dificultades para hablar, también mandaba a callar a su prometido.

«¿Te quieres callar la boca?», son algunas de las cosas que dice la sevillana a su chico en las imágenes que ella misma transmitió a través de un direct de Instagram y que han despertado numerosas críticas por parte de sus compañeros. Algunos de ellos, como Rafa Mora, han cuestionado la solidez de su relación de pareja. Esto ha provocado que la joven haya vuelto a derrumbarse delante de las cámaras. «¿Queréis que no me case?», se quejaba. «No vais a hacer una carnicería por esto».

Anabel lamenta lo sucedido, pero no considera que sea tan grave como para que sus colegas la hayan criticado con tanta dureza. No en vano, ayer se disculpaba ante los espectadores rota en llanto. «Se ve que estoy bebiendo agua y que no me quiero ir a dormir. Habíamos pasado todo el día con los amigos, en una fiesta, yo estoy muy contenta. Soy la primera a la que le da vergüenza. Me acuerdo de mis padres y de mi Negro que estaba a mi lado aguantando, él se cabrea y de ahí la discusión», indicaba.

«Omar no está conmigo por mi físico»

Esta tarde, una vez más, Anabel ha pedido disculpas a la audiencia. «Tengo que asumir la culpa y los errores que he cometido, que en este caso es el video y cómo yo hablo y cómo me comporto», ha explicado. También ha querido dejar claro que aunque en su direct no habla con los mejores modales a Omar, él la apoya incondicionalmente. «Mi pareja no está conmigo por mi físico sino por otros valores. Obviamente no soy perfecta y muchas veces me dice de cachondeo me dice: ‘A ver si te llevan a ‘Sálvame'». Luego nos escribimos y nos decimos cuánto nos hemos echado de menos y los que nos necesitamos los dos mutuamente. Porque somos un equipo. Además de una pareja, hemos formado un equipo», añadía.

«No soy perfecta»

La prima de Kiko Rivera destapaba a continuación muchas de las inseguridades que siente sobre su aspecto físico. «El Negro ha recalcado en mí otros valores. Puedo tener un mal día y mal carácter, pero tengo otras cosas. No las voy a decir porque está feo. Si hay alguien gente en este plató que me tiene cariño o sabe cómo soy yo no hace falta que diga más nada. Así que, por favor, que no se me juzgue más por cómo he hablado y cómo me he comportado. Porque si esa persona me ha elegido para casarse conmigo y para vivir conmigo creo que tampoco es tonto. Así que ya vamos a dejar ese tema. Voy a intentar corregir algunos fallitos que tengo, pero que sepáis que no soy perfecta», zanjaba.

Anabel ha mostrado así su lado más vulnerable ante los focos. Ha admitido que no es una mujer demasiado segura de sí misma. Y, como todos, comete errores. Por eso ha pedido que cesen las críticas. Pondrá de su parte para que instantes como los que se han visto en el video no se vuelvan a repetir.

«He sido celosa enfermiza»

Anabel, sincera, ha hablado también de que sus inseguridades la han hecho ser una mujer celosa, especialmente en sus años de juventud: «He sido celosa enfermiza. Hablo de cuando tenía mi primer novio, con 15 años. Pasaba una chica y yo me descomponía. A lo mejor soy la única del planeta, pero a mí me ha pasado».

«Gestiono las emociones con la comida»

Asimismo, ha recordado el vínculo emocional que guarda con la comida. «Yo comía por dos personas, siempre de más. Fui al médico a operarme, no a ver si tenía un trastorno». Su familia ha intentado ayudarla a seguir hábitos alimenticios saludables, pero le resulta difícil no desahogarse a través de los alimentos. «Me han intentado enseñar, pero me es muy difícil. Gestiono las emociones con la comida porque me da placer. Si me pongo nerviosa me pido un Glovo, como y me quedo tranquilita», ha revelado.