Adara Molinero ha sufrido un ataque de ansiedad en directo en ‘Sábado Deluxe’ después de protagonizar un tenso enfrentamiento con Kiko Matamoros. Ambos se enzarzaban en un acalorado rifirrafe que ha terminado con la madrileña abandonando el plató entre gritos e insultos. Posteriormente, ha tenido que ser atendida por el médico de Telecinco y ha solicitado la atención de su psicóloga. 

Según contaba Omar Suárez que acudía a la zona de enfermería para preocuparse por su estado, Adara no se podía sostener en pie, le faltaba el aire, la respiración y estaba a punto de caerse al suelo. Se ponía en contacto con su abogado quien le aconsejaba que no merecía la pena seguir adelante con la entrevista: «Ni por todo el dinero del mundo». María Patiño también constataba que se encontraba «muy alterada con falta de aire y llorando». La entrevista parecía terminar antes de lo previsto con este ataque de ansiedad en pleno directo, pero finalmente acudía de nuevo a plató: «Tocarle los hijos a una persona es lo más bajo».

Adara estalla

Todo se ha recrudecido por una información en la que Kiko hacía referencia a la custodia del hijo de la joven con Hugo Sierra. Adara se levantaba bruscamente y gritaba: «Mi hijo no». Además, le insultaba duramente: «Hijo de p…». Era entonces cuando la veíamos abandonando el plató ante el resto de colaboradores totalmente atónitos con la escena. A pesar de su estado, Kiko se reafirmaba en su tesis: «Ha engañado a todo el mundo.

Kiko ha explicado que había tenido un rifirrafe -que no había podido ver la audiencia- en el que le había pedido a Adara que se abstuviera de nombrar a su novia. Esta contaba que le ha solicitado que se «metiera la lengua en el culo». «He sido representante de los mejores y sé cómo funciona este negocio», señalaba el colaborador. Kiko vaticinaba que su futuro en la pequeña pantalla tenía los días contados: «Vas a durar en esto lo mismo que te ha durado el romance con Gianmarco. La tele es lo único que tienes». Entonces, Adara le espetaba si tenía algún «problema con las mujeres». Y Kiko ha mencionado unos «malos tratos»: «Eso es muy grave y se puede demandar. Ten cuidado Kiko y échate novias más inteligentes», afirmaba Adara.

La novia de Kiko Matamoros entra en directo

Aunque breve, la entrevista ha contado, incluso, con la intervención de la novia de Kiko Matamoros, Marta López. La ‘influencer’ llamaba al programa para defenderse y definía a Adara como «la protegida de Telecinco». Le recriminaba haberla nombrado durante su intervención y es que ambas ni si quiera se conocen: «No me tienes que faltar el respeto para defenderte». Mientras que Adara le contestaba: «Dices que no te interesa la tele y te ha faltado tiempo para entrar».

La ‘influencer’ ha reconocido que lleva año y medio de relación con Kiko Matamoros y esta es la primera ocasión en la que interviene. Y es que Kiko ha comentado que Adara se había operado los labios y ella ha cargado contra su novia. «Él habla de mí y de mi familia y yo no puedo hablar de lo que me dé la gana. No vengas aquí de pobrecita».

«Elabora más los argumentos. Es la primera vez que hablo de ti y has entrado a saco», le decía Adara y le espetaba duramente: «Asúmelo, te pinchas los labios. No he dicho ninguna barbaridad». Mientras que Marta se defendía con las siguientes palabras: «Yo hago más que tú, por lo menos leo y estudio».

La ruptura con Gianmarco

Adara se ha sentado en ‘Sábado Deluxe’ para hablar de su reciente ruptura con Gianmarco Onestini, pero la entrevista ha ido por otros derroteros y de una forma que nadie esperaba. La joven ha revelado algunos de los detalles del fin de su relación con el italiano que le había dejado en estado de «shock». Todo comenzó cuando su expareja se dio cuenta de que había recibido un mensaje de Rodri de ‘GH 17’.

Según sus palabras, Gianmarco le cogió su teléfono móvil sin permiso y se escondió en el baño para ver el contenido de la conversación. Ese mismo día se reconciliaron, pero al día siguiente observó cómo Gianmarco estaba mirando posibles vías para abandonar España y  volver a su país. A pesar de las restricciones del estado de alarma, finalmente, cogió su maleta y se marchó sin tan siquiera despedirse. «Cuando alguien te decepciona de esa manera tan fuerte, hay algo que se rompe», señalaba.