La boda de David y Victoria Beckham fue el gran enlace de finales de los 90. El 4 de julio de 1999 se daban el ‘sí, quiero’ en un castillo a las afueras de Dublín la gran estrella del fútbol mundial del momento con una de las integrantes de las Spice girls, el grupo femenino más influyente de la década. Ahora, casi 23 años después, ha sido el hijo mayor de la pareja, Brooklyn, quien ha protagonizado la gran boda del año al casarse con la actriz, modelo y heredera multimillonaria Nicola Peltz.

El vestido de la novia, que llegó al altar del brazo de su padre, fue lo más esperado del gran día. Nicole lució un vestido de Valentino, realizado en exclusiva por su director creativo Pier Paolo Piccioli, blanco satinado, recto, con escote cuadrado y tirantes anchos con una larga cola y velo de encaje floral a juego con los guantes. Completó el look con unos zapatos de plataforma de Versace: el modelo Medusa que tiene un precio de 1.000 euros. Pero junto con el traje de la novia, el vestido que lució su suegra era también el más esperado. La cantante, reconvertida en diseñadora de éxito y en todo un icono de estilo, no defraudó con su elección.

El vestido de Victoria Beckham para triunfar en la boda de su hijo mayor

Victoria estaba espectacular con un sleep dress de satén plateado, que delineaba su figura con detalles de encaje bordados a mano en el escote y en uno de los laterales del vestido y una pequeña cola. El tono fue elegido inspirado en el reflejo de la luna en el mar y el tejido ha sido elaborado en Italia y se asemeja a un «metal líquido». La diseñadora ha asegurado:  «El vestido tardó cinco días en hacerse con seis personas de mi maravilloso equipo de Londres trabajando en el diseño». Así que estamos hablando del primer diseño de Alta Costura de la firma Victoria Beckham.

Para completar el look, la diseñadora eligió un clutch rígido metalizado y como joya principal un espectacular colgante de oro con un gran brillante en forma de lágrima a juego con el anillo.

Para el look beauty, peinó su melena con un recogido alto con mechones sueltos, una opción desenfadada, que también suele llevar mucho en sus looks de calle, y un maquillaje muy natural. También destacó su perfecta manicura en un tono rosa suave.

Los vestidos lenceros, un clásico que no pasa de moda

Los vestidos lenceros se han convertido ya en todo un clásico de moda. Los hemos visto como look nupcial, en bodas sencillas y absolutamente maravillosas (Carolyn Bessette creó tendencia con su vestido de Narciso Rodriguez para casarse con John Kennedy Jr. en 1996), en vestidos de invitada perfectos, como el de Victoria, y de alfombra roja. Pero también han sido elegidos en muchas ocasiones para los estilismos más casual. Y en todas las ocasiones se triunfa con ellos.