La colaboradora televisiva ha encontrado el complemento idóneo para estos días de verano. Y además, sabe cómo hacerlo cambiar para que parezca otro modelo.


Es el momento idóneo para este complemento. Raquel Bollo no podría haber estado más acertada con el tiempo para estrenar lo que acompañará a la perfección muchos de sus outfits veraniegos, porque funciona casi con cualquier estilismo. La nueva pieza estrella del armario de Raquel Bollo no es otra cosa que un sombrero.

Se trata, eso sí, de un diseño muy particular que encaja con las tendencias de este año. Es un sombrero de paja de ala plana que le vendrá estupendamente tanto para esos ratos en la piscina o la playa cuando el sol apriete, como para lucir en la tarde con un vestido largo para dar un paseo.

La colaboradora televisiva se ha decantado por un modelo de la firma Le Trap, una marca portuguesa conocida por sus labores artesanas y cuyo precio ronda los 100 euros. Es un sombrero tipo cordobés que además tiene la particularidad de tener distintas cintas para cambiarlas según la conveniencia para que vayan encajando con los distintos looks.

El diseño va perfecto con el estilo de Raquel, que se ha dejado ver estos días en Starlite, el festival más famoso de los veranos de Marbella, para ver al cantante Camilo en concierto. Desde su Andalucía del alma comparte además detalles de estos días de calor en los que se está decantando por estilismos relajados a los que da el toque con los detalles y complementos, como este sombrero.

Un complemento hecho para el verano

No es la única famosa que estos días se protege de los rigores del verano con esta prenda que es un básico en el armario de rostros conocidos como por ejemplo Sara Carbonero, y que hemos visto lucir a gente como Meghan Markle en las gradas de Wimbledon.

La tendencia este año apunta en la dirección que ha marcado Raquel Bollo: se llevan los sombreros de ala plana, aunque no excesivamente grande, sin llegar al famoso canotier (el usado por los gondoleros venecianos).

Atrás quedaron los borsalinos, esos de ala corta y que tenían versión de invierno y de verano en función del material del que estuvieran hechos. También los diseños Fedora o los tipo cowboy que vimos tantas y tantas veces las temporadas pasadas, especialmente en las playas gaditanas y otros rincones con espíritu hippie.

Este año reina las alas rectas y tejidos como la paja y la rafia, dos composiciones la mar de frescas que hacen de este tipo de sombreros no solo una opción estupenda de aportar glamour al look. También los convierten en una idea de lo más práctica para protegerse del sol y mantener la temperatura corporal en niveles óptimos.