Ana Milán está en su mejor momento y lo vemos reflejado en la elección de sus prendas, en esta ocasión un vestido en color salmón que le queda perfecto para pasearse por el Festival de Málaga.


Ana Milán presentó ayer junto a sus compañeros la esperadísima película Camera Café, un remake de uno de los programas que la llevó a escalar a la cima de la fama. Ya han pasado 17 años del estreno de la serie, pero Ana sigue estando tan fabulosa como entonces, y, desde luego es un modelo de elegancia y clase. En esta ocasión Ana Milán eligió un vestido salmón de ensueño.

La actriz es todo un fenómeno, su espontaneidad, sus graciosas salidas, sus forma directa de hablar y sus anécdotas hacen de ella una gurú para muchas. Hoy la hemos visto mostrando su mejor look en el photocall del Festival de Málaga con una sonrisa de oreja a oreja.

El vestido salmón de Ana Milán es la elección perfecta para triunfar en una alfombra roja

No sabemos si el look lo eligió Ana Milán o tenía un asesor, en cualquier caso, queremos felicitar a quien sea que haya tomado esa decisión, porque el outfit es perfecto. Ana Milán lució un vestido de línea A en color salmón de la marca barcelonesa Tot Hom. Otras celebrities como Carmen Lomana, Martina Klein o a Eva González ya se han dejado ver con esta firma de moda, pero creemos que como Ana no lo ha lucido nadie.

El vestido en cuestión tenía una abotonadura en el pecho, que Ana llevó entreabierta; unas mangas con volantes a la altura de los hombros y un cinturón ancho en el talle sacaban la mejor silueta en el tren superior de Ana Milán. La falda de corte A con mucho volumen era fantástica, el color le iba genial a su tono de piel y al castaño de su pelo, muy bien elegido.

Naturalmente, Ana, no descuidó sus zapatos, la actriz se calzó unos zapatos de Valentino, preciosos y carísimos en el modelo, que intuimos que son unos salones Rockstud con sus ya famosas tiras con tachuelas metálicas y tacón de 65 mm.

El maquillaje en tonos tierra se adecuaba genial al color del vestido

Del maquillaje de la actriz se encargó Roberto Siguero de la mano con Lancome; el maquillador supo explotar la belleza natural y los buenos rasgos de Ana Milán, creando una sombra discreta a base de tonos tierra y dorados highlither en el lagrimal; acompañados de un sutil eye-liner y una buena máscara de pestañas, que le sacaba todo el partido a los ojos. Para los labios, llevó un poco de brillo con un rosa también ligero, y para finalizar un buen colorete en un tono similar al del vestido.

El pelo recogido en un moño con este tipo de mangas con tanto volumen fue un acierto total; como también lo fueron los pendientes dorados, que combinaban genial con el color del vestido y el maquillaje dorado de Ana.

En definitiva, un lookazo, que podemos copiar para los eventos con más glamour de esta temporada.