Irene Rosales se ha dejado ver cumpliendo con sus obligaciones diarias con un look de lo más cómodo y fácil de replicar, y que es muy útil, si como ella, tienes que enfrentarte estos días a una mudanza.


Irene Rosales sabe lo necesario que es llevar un look cómodo para enfrentarse al día día. Por eso, en estos tiempos en los que la fotografían más de lo acostumbrado mientras cumple con sus obligaciones, se deja ver con estilismos que son de lo más adecuado para ir corriendo de un lado para otro.

Kiko e Irene, de mudanza

Irene y su marido, Kiko Rivera han estado de mudanza hace bien poco, pues se han trasladado a una casa nueva en Castilleja de la Cuesta (Sevilla) y a buen seguro aún están terminando de trasladar cosas de un lado para otro. Todo ello mientras les rodean los rumores de infidelidad, lo que hace que estos días la presencia de los fotógrafos en el pueblo sea mayor.

Todos quieren hablar con Irene que, sin embargo, se muestra de lo más relajada, alejada de todos los comentarios. La nuera de Isabel Pantoja apareció muy sonriente, con un estilismo basado en la comodidad y la practicidad para recoger a sus hijas del colegio y hacer algunos recados.

La comodidad en el día a día ante todo

El look es tan útil que es fácil de replicar, pues consta de una camiseta básica con Mickey Mouse como protagonista, unos vaqueros corte mom fit con partes desgastadas y unas zapatillas que son todo un clásico las Converse All Star. En su caso, Irene eligió el modelo blanco y con bota para completar un estilismo que lo mismo puede servir para un día de compras que para un paseo por la ciudad.

El estilismo va en la línea de lo que Irene acostumbra en su día a día, dónde los niños son los grandes protagonistas de cada jornada. Por ello suele elegir prendas que sean tendencia pero sin grandes estridencias. Es en los actos y los platós donde saca los tacones y los vestidos más arriesgados.

Una temporada apartada de la televisión

Pero en este punto de su vida, Irene Rosales apuesta por la familia. La joven está volcada en las dos hijas que tiene junto a Kiko Rivera, una familia que se completa con el hijo que Rivera tuvo de su relación con la modelo Jessica Bueno, ahora casada con el futbolista Jota Peleteiro.

Irene Rosales ahora está centrada en las dos niñas y eso la ha llevado incluso a reducir su actividad en las redes sociales. Pero nada que ver con los constantes rumores de infidelidad por parte de su marido, pues ambos insisten en que la relación entre ellos está bien.