La actriz Angelina Jolie se llevó a cinco de sus seis hijos al estreno de Eternals, su nueva película y aunque ella fue el centro de todos los focos, su hija Zahara fue la que llamó la atención por su look gracias a un vestido que la actriz ya había llevado en la alfombra roja de los Oscar.


La actriz Angelina Jolie mide mucho sus apariciones públicas. Por eso es difícil verla fuera de los actos de promoción de sus películas si no es para apoyar una causa humanitaria. Pero cuando se trata de una de esas dos cosas, suele aparecer a lo grande, y en esta ocasión así ha sido, además con una sorpresa: la aparición de un vestido que llevó en los Oscar.

Superheroínas del universo Marvel

La actriz presentaba estos días Eternals, su última película, una cinta de la factoría Marvel que tiene visos de ser el inicio de una nueva serie de cintas con los superhéroes de la factoría como protagonistas. En ella interpreta a Thena, una de las protagonistas de esta nueva saga en la que también participa la actriz Salma Hayek, con quien Jolie mantienen una estupenda amistad.

Para el estreno, ambas actrices echaron mano de la familia. Así, mientras Hayek llegaba junto a su hija Valentina Paloma, Jolie lo hacía con cinco de sus seis hijos. Estaban Maddox, de 20 años, Zahara, de 16, Shiloh, de 15, y los mellizos Vivienne y Knox, de 13. Solo faltaba su hijo Pax, de 17, que fue el gran ausente de la velada.

Una sorpresa de alfombra roja

Sin duda Angelina fue la gran protagonista de una noche en la que no pudo sentirse más arropada. La actriz se decantó por un vestido en tono marrón con pliegues y escote corazón que acompañó con un curioso adorno en su boca. Se trataba de una tira dorada que iba enganchada en su labio inferior y recorría hasta la barbilla.

Y aunque ese detalle llamó la atención lo hizo más el hecho de que la actriz y sus hijos hayan tirado de reciclaje para acudir al estreno. Por eso las tres hijas de Jolie lucieron vestidos que ya habíamos visto a su madre en presentaciones. Todas iban en la misma gama cromática.

Sin embargo, fue el atuendo de la mayor de las tres, Zahara, el que acaparó todos los flashes. Y es que la joven lució un vestido familiar tanto para el gran público como para los fotógrafos. Se trataba del diseño de Elie Saab que la actriz había llevado en la gala de los Oscar.

El vestido lo había lucido en 2014, en una gala a la que había acudido con Brad Pitt su entonces pareja y padre de los seis niños (o adolescentes ya) que ahora la acompañan en los estrenos. El diseño tiene brillos y transparencias. Es tan llamativo que era imposible que pasara desapercibido, pero por suerte a Zahara le queda tan estupendo que parece que la estrella de la noche fue ella.