Amelia Bono ha encontrado la forma de combinar lo deportivo con lo elegante en un look que, además, podrás conseguir por muy poco.


Amelia Bono tiene uno de los armarios más seguidos de Instagram. La empresaria suma estos días a ese vestidor una fórmula que quienes pasan el día corriendo por la ciudad para llegar a todo, seguro que van a copiar, porque aúna clasicismo y elegancia pero tiene un punto rompedor y deportivo.

En el centro de los focos

Estos días en los que está en boca de todos por las imágenes que la vinculan al empresario Fernando Ligués, ella prefiere mantener la discreción, decir que está todo bien sin entrar en detalles y seguir mostrando en sus redes sociales pequeños fragmentos de su día a día y looks que luego se convierten en todo un éxito.

Normalmente suele vestir de Zara, pero estos días ha sorprendido con un outfit completo de otra firma que le sentaba como un guante. Se trata de un look de Primark, que lanza la colección The Edit, que es precisamente la de las prendas que lleva Amelia Bono.

Un look para moverse por la ciudad

La hija del exministro se ha decantado por un outfit de lo más básico que encaja en muchos ámbitos distintos. Está compuesto por unos pantalones de pinzas y una gabardina en color arena claro que Amelia complementa con una camiseta blanca. Lo que da el contrapunto al conjunto son unas zapatillas deportivas con toques verdes que rebajan el look y le dan un toque urbano.

El estilismo es digno de ser copiado porque las líneas son tan básicas que es infalible y además, no envejece. Este tipo de elecciones pueden adaptarse y permanecer más allá de las tendencias de cada temporada. Para actualizarlo solo hace falta cambiar pequeños detalles como la camiseta básica o los complementos.

Pequeños cambios para lograr la diferencia

Como decimos, para el momento actual las zapatillas son ideales, pues dan esa versatilidad al conjunto en un momento en el que el calzado deportivo vive su etapa de gloria -para descanso y felicidad de nuestros pies-. Pero podrían sustituirse, perfectamente por unos salones de punta de algún color llamativo para dar se giro a un estilismo al que no se le puede sacar un pero.

Está compuesto además por prendas tan versátiles que se puede construir con él otros estilismos en la misma línea, pero que sean totalmente diferentes. Por ejemplo, la gabardina puede ir a la perfección con vestidos de largo a la rodilla o incluso midi y los pantalones, con un top negro, se pueden convertir en una buena opción también para un look de afterwork.