La Reina Letizia se ha convertido en una de las grandes protagonistas de la jornada del martes, 27 de febrero, a raíz de su viaje a Windsor. La esposa de Felipe VI se ha dejado ver de nuevo, esta vez en Londres, con motivo de la misa de Acción de Gracias en memoria de Constantino de Grecia. El exmonarca falleció hace poco más de un año, razón por la que sus familiares se reencontrado en Reino Unido para rendirle un sentido homenaje que ha estado marcado por las tensiones.

Felipe ha brindado su apoyo al Rey Juan Carlos

El Rey Felipe ha brindado su apoyo al Rey Juan Carlos en Londres.

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Hasta hace muy poco, podría decirse que la Reina Letizia tenía varios frentes abiertos con parte de los invitados a la ceremonia religiosa. Sin embargo, la consorte española ha hecho gala de su saber estar para permanecer firme pese a las circunstancias, sin que apenas se note que podría estar viviendo una situación verdaderamente incómoda. Pero lo cierto es que SEMANA ha analizado todos y cada uno de sus movimientos en Londres, los cuales dejan entrever que aún podría tener presente alguna rencilla con algunos miembros de su familia.

La Reina Letizia y Juan Carlos I: juntos, pero sin mirarse

El primer reencuentro tenso de la madre de la Princesa Leonor ha sido con el Rey Juan Carlos. Aunque doña Letizia no ha tenido reparo en levantarse de su asiento para besar a su suegra y demostrar que no tiene ningún tipo de problema con ella pese a lo sucedido en Palma de Mallorca en 2018; con el padre del Rey Felipe no ha sido tan cercana. La esposa del monarca español ha permanecido sentada al lado del Rey emérito durante toda la velada, pero es cierto que entre ellos apenas ha habido gestos de complicidad. La Reina ha mostrado bastante naturalidad mientras ha durado la misa, pero lo cierto es que entre ellos no ha habido ni rastro de bromas ni mucho menos confianzas. Su actitud distante no ha sorprendido en absoluto, sobre todo teniendo en cuenta que la relación entre ellos nunca ha sido del todo óptima.

Letizia estaba flanqueada por el Rey Juan Carlos y Felipe

La Reina Letizia estaba flanqueada por el Rey Juan Carlos y Felipe en Londres.

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Marie Chantal y doña Letizia, ¿del odio al amor?

Del mismo modo que con su suegro, la consorte ha vuelto a verse las caras con Marie Chantal Miller. Ambas han sido las dos figuras más destacadas de un duelo de estilo en toda regla del que la Reina Letizia ha salido airosa según la prensa británica. Pero todas las miradas estaban posadas en ellas por algo más que el gusto estilístico, y que mucho tiene que ver con doña Sofía.

Cuando la Reina protagonizó un rifirrafe en Palma de Mallorca en 2018 con su suegra, la griega no tuvo reparo en defender a la esposa del Rey Juan Carlos a través de sus redes sociales. La esposa de Pablo de Grecia dejó constancia de su descontento ante la actitud de doña Letizia dentro del universo 2.0: “Ninguna abuela merece ese tipo de trato. Está mostrando su verdadera cara”, escribía. Una incendiaria declaración que hizo saltar las alarmas en todos los rincones de Europa y que demostraba que entre ellas no existe un vínculo muy estrecho.

Sin embargo, las dos se encargaron de disipar estos rumores cuando en Atenas, el 16 de enero de 2023, permanecieron más unidas que nunca durante el funeral de Constantino. Marie Chantal y Letizia se dejaron ver cogidas del brazo, charlando y muy sonrientes tras haber vivido una cena en familia. Algo muy similar a lo que ha sucedido esta mañana, cuando ambas se han reencontrado no solo en la misa homenaje, sino también en la recepción privada que Camilla Parker había preparado en el Castillo de Windsor para todos los invitados a la ceremonia religiosa previa.

La familia del Rey, cerca pero lejos en Londres

Otro de los momentos más tensos de la Reina durante la misa ha sido el vivido con las infantas Elena y Cristina. Mientras que doña Sofía estaba ubicada en primera línea de la capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, por cercanía familiar al fallecido; Felipe VI, doña Letizia y Juan Carlos I permanecían unas filas por detrás. Todos ellos separados de las dos hijas del Rey emérito, que llegaron acompañadas de Juan Valentín Urdangarin y tomaron sus respectivos asientos con rostros afligidos. 

Los miembros de la familia del Rey han estado separados únicamente por unos cuantos invitados. Pero ni esa cercanía ha hecho que entre ellos haya miradas cómplices o una breve charla, ya que la Reina se ha centrado en entablar conversación con su marido y con los hijos de Marie Chantal, Olympia y Aquileas.