Duarte Falcó ha confesado que lleva media vida lidiando contra la TDAH, el trastorno que le diagnosticaron con 12 años y que ha condicionado su día a día, le ha dificultado en los estudios y ahora trata de sobrellevar con deporte, yoga y creatividad


Duarte Falcó no lo está pasando especialmente bien en los últimos meses y es que las malas noticias han asolado a la familia, que parece no encontrar consuelo. Al inicio de la pandemia del coronavirus en España su padre, Carlos Falcó, marqués de Griñón, resultó infectado y no pudo recuperarse de la enfermedad. Meses después fallecía el marido de su hermana, Xandra Falcó, para ahora tener que despedirse de su tío, Fernando Falcó, marqués de Cubas. Pero sus problemas no terminan ahí y es que el hermano pequeño de Tamara Falcó, fruto de la relación de su padre con su tercera esposa, Fátima de la Cierva, acaba de confesar la enfermedad con la que debe convivir y los problemas que de ella se derivan.

Duarte Falcó ha confesado con valentía que sufre un trastorno por déficit de atención e hiperactividad, lo que viene a conocerse por sus siglas, TDAH. A sus 25 años, se ha armado de valor para narrar cómo es su vida desde que le fue diagnosticado este trastorno a la temprana edad de 12 años. Lo ha hecho aprovechando el Día del TDAH en España y concediendo una entrevista a Susanna Griso para ‘Espejo Público’, en la que narra cómo tiene que lidiar con las complicaciones que esta afección tiene sobre su día a día, la cual afronta con medicación, deporte y grandes dosis de creatividad.

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“Yo he sido un culo inquieto, me han echado varias veces de clase y en las clases de inglés y de religión, directamente no me dejaban entrar de las que liaba. Los castigos en el colegio eran el pan de cada día”, confiesa Duarte Falcó a Susanna Griso. No se siente orgulloso de esta etapa, aunque ahora con el paso del tiempo lo recuerda con una sonrisa en su rostro. Ahora ha aprendido de aquellas lecciones y considera que el sistema educativo debería velar más por la inclusión de las personas con afecciones como la suya, que pueden ser malentendidas como desinterés por los estudios y derivar en fracaso escolar: “Creo que el sistema educativo está bastante distanciado de la vida real, no solo para los TDAH, para todo el mundo, pero para los TDAH especialmente, porque una de las características que tenemos es que somos muy creativos y eso no se potencia para nada en el sistema educativo”, mantiene el hermano de Tamara Falcó con valentía y con su siempre actitud reivindicativa para defender las causas en las que se siente comprometido.

La creatividad que me da el TDAH me ayuda a controlar mucho la ansiedad. En el colegio no tenía esas herramientas, porque era estar sentado escuchando a un profesor durante ocho horas al día y eso, para un TDAH, es imposible”, reclama Duarte Falcó, que se queja de cómo el sistema educativo está planteado para un único tipo de enseñanza y aprendizaje, cuando en realidad hay miles y debería ser más flexible. Y es que ahora esa creatividad que inunda en su vida y que tanto echó en falta en sus años como estudiante le está salvando la vida. Se ha refugiado en su creatividad para escapar durante unas horas de los duros golpes que le ha propinado la vida en esta última etapa, tras la muerte hace siete meses de su padre y la muerte de su tío hace tan solo una semana.

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La entrevista que Duarte Falcó le ha concedido a Susanna Griso no solo tenía como objetivo dar mayor visibilidad a las delicadas circunstancias que rodean a los pacientes diagnosticados con TDAH. También promocionar los lienzos que Duarte Falcó ha realizado en sus arrebatos creativos y que han sido expuestas en una de las tiendas de Ágatha Ruiz de la Prada. Esas obras están a la venta y el diez por ciento de lo recaudado irá destinado a financiar los proyectos de ayuda e inclusión de la fundación RedTDAH, de la que Duarte Falcó forma parte activa. “Animo a la gente a que visite la web de la fundación y pase por la tienda”, solicita el hermano de Tamara Falcó, que a pesar de sacar un 1 en Selectividad en la asignatura de Historia del Arte, ahora ha centrado su vida en el arte como vehículo no solo para reenfocar su atención y controlar su hiperactividad, sino como medio de expresión de lo que siente y padece, ya sea mediante la pintura o la fotografía, otra de sus grandes pasiones.

Ahora, con el coronavirus que tanto le ha afectado a él personalmente, Duarte Falcó ha subrayado lo delicado que es el confinamiento para una persona aquejada de TDAH: “Mientras conectaba con vosotros estaba intentando no levantarme para estar de pie, moverme de un lado a otro, y eso que tengo ya 25 años, pero mi hiperactividad sigue ahí a tope. Un hiperactivo confinado es muy complicado”. Para ello, Duarte Falcó ha establecido “estrategias”, como utilizar “un montón de anotaciones” o “alarmas” para no perderse nada. “También hago mucho deporte, ahora estoy haciendo boxeo, que para los hiperactivos está muy bien. Me he apuntado a clases de yoga. Hago todo tipo de estrategias para reducir la hiperactividad, porque mi mente no para desde que se levanta hasta que se acuesta”, asegura.