La presentadora de ‘Sálvame’ acaba de recibir otro nuevo y duro golpe solo 23 días después de que falleciera su marido, Antonio Juan Vidal: muere su suegra. Todavía se está intentando recuperar del dolor al perder a su marido.


El 2020 no está siendo un buen año para Paz Padilla. La presentadora de televisión, que se encuentra de retiro para recuperarse de la muerte de su marido, Antonio Juan Vidal, acaba de recibir un nuevo golpe. Y es que su suegra, Ana Isabel Agarrado, ha muerto 23 días después de que lo hiciera su hijo, víctima de un cáncer. Según informa ‘El portal de Cádiz’, Ana Isabel Agarrado, la madre de Antonio Juan Vidal, moría este pasado 10 de agosto, tan solo 23 días después de que su hijo falleciera después de una dura enfermedad.

Una pérdida que tiene lugar cuando no ha pasado ni un mes de que falleciera su hijo. Paz Padilla ha preferido no hacer mención a este duro golpe, que se convierte en la tercera persona de su familia que deja este mundo en 2020. El pasado mes de febrero, la presentadora de televisión tenía que despedirse de su madre, Dolores Díaz, con la que mantenía una relación de lo más cercana.

La muerte de su suegra llega poco después de que tuviera que despedirse de su marido en Zahara de los Atunes, Cádiz. Allí es donde se encuentra ahora la presentadora de televisión, acompañada de su mayor apoyo, su hija Anna Ferrer Padilla. Paz Padilla anunció el pasado 26 de julio que empezaba una nueva etapa en su vida, en la que trataría de recuperarse de las heridas que le provocará la ausencia de su marido.

«Hoy hace una semana que perdí al amor de mi vida. Quiero agradeceros vuestro apoyo y los miles de mensajes. Me conmovió enormemente las flores que, de forma anónima, recibimos en el tanatorio. Gracias a los amigos que se desplazaron para estar conmigo en esos momentos difíciles, a esos reportajes tan bonitos y al trato tan humano. Los compañeros que cada día me dicen que me quieren y me mandan energía», empezaba diciendo en su publicación de Instagram más dura.

Se encontraba de retiro para recuperarse de la muerte de su marido

«He vivido una historia de amor corta pero muy intensa, se que su amor vivirá en mi para siempre. Ahora estoy de retiro, atravesando el desierto más duro de mi vida, donde solo veo piedras en el camino. Él me ayudará a encontrar mi destino. Soy un animal herido, pero avanzando», desvelaba Paz Padilla. Desde este día, la presentadora ha preferido no compartir nada en sus redes sociales y mantenerse al margen.

La muerte de su suegra le ha cogido a Paz Padilla en Zahara de los Atunes, el lugar en el que está llevando el duelo. Allí es donde precisamente residía su marido, por lo que ha podido seguir de cerca el estado de salud de su suegra, que fallecía este pasado 10 de agosto, durante sus últimos días de vida.