El pasado lunes, 20 de mayo, un sinfín de rostros conocidos se congregaron en el Museo Thyssen de Madrid. ¿El motivo? La celebración del 81 cumpleaños de Tita Cervera. Como no podía ser de otra manera, la baronesa Thyssen se convirtió en el centro de atención de todas las miradas. Y es que, pese a que el enclave en cuestión fue un verdadero desfile de elegancia y glamour encabezado, ella llamó especialmente la atención por su collar. Una pieza sobre la que gira una gran polémica, pues muchos dudan de la veracidad de sus rubíes.

Tita Cervera con su polémico collar

Tita Cervera con su polémico collar.

Gtres

Tita Cervera justifica la elección de su collar en un día clave

En una velada marcada por la gran ausencia de Borja Thyssen y su esposa, Blanca Cuesta, Tita Cervera consiguió que todas las miradas apuntaran hacia su persona. Que su hijo y su compañero de vida no asistieran hacía crecer los rumores sobre una nueva crisis entre ambos. Unos comentarios que la cumpleañera negaba en rotundo, mientras permanecía ataviada con un exquisito vestido negro de tafetán y escote de corazón con el que posaba con la mejor de sus sonrisas. Sin embargo, no era eso lo que más destacada de su look, sino un impresionante colgante que aparentemente se componía de seis rubíes. Unas piedras preciosas que no están al alcance de cualquiera, y que quizá tampoco lo estén al de la propia baronesa.

Teniendo en cuenta que su elección iba a generar cierta polémica, Tita Cervera tomó la palabra para asegurar que, en una de sus noches más especiales, había preferido no hacer uso de “joyas buenas”. Para lograrlo, se decantó por un colgante de Prada de colecciones pasadas que, a día de hoy, no está disponible en el stock de la firma en cuestión al ser antiguo. Aun así, podría decirse que no es apto para todos los bolsillos, pues el colgante más sencillo y barato de la marca asciende a los 600 euros, así que este podría incluso triplicar ese precio.

Tita Cervera, acompañada por una de sus mellizas, en su fiesta de cumpleaños.

Tita Cervera, acompañada por una de sus mellizas, en su fiesta de cumpleaños.

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Con sus palabras, la baronesa Thyssen ponía punto final a cualquier escándalo que pudiera salpicarle sobre su elección. Aunque es cierto que Tita cuenta con muchas joyas dignas de coleccionista, llama especialmente la atención que, en el día de su cumpleaños, prefiriera decantarse por una ‘low cost’. Un detalle que la aleja completamente de la imagen ostentosa que en algún momento determinado pudiera haber dado.

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Las invitadas VIP de la gran fiesta de la baronesa Thyssen, al descubierto

En una fecha tan señalada en su calendario, Cervera contó con la compañía de algunas de las famosas más destacadas del panorama nacional. Entre ellas Eugenia Martínez de Irujo, Carmen Lomana, Nieves Álvarez, Esther Cañadas, Inés Sastre, Luz Casal o Alaska, además de muchas otras. Todas ellas hicieron gala de su gusto estilístico al posar en la alfombra roja con looks de lo más variopintos, dejando entrever que la moda va en gustos, y que cada una tiene uno muy personal. 

Borja Thyssen y Blanca Cuesta, los grandes ausentes en el cumpleaños de Tita Cervera

Sin embargo, no hubo ni rastro de Borja Thyssen ni de su esposa, Blanca Cuesta, en la velada. El hijo de la baronesa y su mujer apuntaban a ser dos de los invitados más esperados de la celebración. Lo que nadie podía llegar a imaginar, es que se convertirían en dos bajas clave de última hora. Unas ausencias de las que Gema López hablaba largo y tendido esta misma mañana en ‘Espejo Público’: “Hasta ayer había mucho interés en Borja y Blanca, y cuando ven que lo que hay detrás es un negocio, un capítulo de Netflix, no van”, ha revelado. 

Casa Tita Cervera en Mallorca.

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Sus palabras no han quedado ahí, y en el programa de las mañanas de Antena 3 han asegurado que el matrimonio tenía previsto “un viaje” por el que evitarían asistir a la fiesta de Tita Cervera. Una escapada a la que finalmente no habrían acudido, pues el espacio televisivo mencionado captaba a Blanca Cuesta “corriendo” en un conocido parque madrileño. 

De esta manera, los rumores sobre un nuevo distanciamiento entre madre e hijo volvían a aflorar con fuerza. Pese a que todo apuntaba a que Tita Cervera y Borja Thyssen habían conseguido limar asperezas, lo sucedido en la fiesta de cumpleaños demuestra más bien todo lo contrario. Aun así, la baronesa se esforzó en admitir que no tenía ningún problema ni con su hijo ni con su esposa, aunque ahora las dudas cada vez son mayores. De momento, ni su hijo ni su nuera se han pronunciado al respecto.