SEMANA ha charlado con el diseñador del vestido que Ana Obregón lució en el funeral de su hijo, Álex Lequio, y nos ha desvelado un secreto sobre él.


El día 30 de junio Ana Obregón se despidió de su hijo Álex Lequio para siempre. Le dio su último adiós en un funeral al que acudieron sus seres más queridos y en él ella trató de homenajearle de principio a fin. Un bosque entero de flores blancas en la iglesia o las canciones favoritas de Álex fueron solo dos de los detalles que convirtieron este día en una ceremonia más emotiva si cabe. Al igual que el vestido que lució la actriz, una pieza adaptada para esta fecha por el diseñador Alejandro de Miguel. Las cámaras lograron captar que en el lado del corazón de Ana había un bordado muy especial: el nombre de su hijo. Este emulaba al que era el vestido favorito del joven y, según su creador, su intención fue «vestir a una madre con el corazón roto». Aceptó la propuesta de Ana sin dudarlo ni un instante y trató de hacerlo con todo el cariño que siente hacia ella, un deseo que, sin duda alguna, se materializó en este vestido que ni ella ni el diseñador ni el círculo de Ana Obregón podrá olvidar jamás. Por ello, SEMANA se ha puesto en contacto con Alejandro de Miguel, quien nos desvela un secreto hasta ahora no contado.

Aunque en un principio el diseñador se muestra reticente y deja claro que tiene un profundo respeto hacia Ana, tal y como se ha podido ver a lo largo de los años, ante nuestra insistencia desvela a esta revista cómo se fraguó este encargo cargado de significado. «No quiero ni publicidad ni notoriedad de nada. Ana me encargó el traje como otros muchos que me ha encargado para cosas muy bonitas, pero este desgraciadamente para algo tan triste…y yo encantado de hacérselo y lo que necesite de mí», comienza diciendo Alejandro de Miguel a este medio. Él es el artífice del vestido que Ana Obregón eligió para despedir a su hijo, un pedido que inevitablemente ha dejado un poso en él. Ante la pregunta de si ella le mandó algún boceto o fotografía de cómo era el vestido, el modisto asiente. «Sí, ella me encargó así el vestido. Lo hice con todo el amor del mundo. Ella me lo encargó porque lo quería así para hacerle un homenaje a Álex», añade. Se trataba de un vestido que ella lució cuando estaba embarazada de su hijo, aunque él lo adaptó a las circunstancias. Le bajó el largo e hizo los cambios necesarios para que cumpliera con todo lo que requería este día.

No obstante, en esta prenda ajustada especialmente para ella hubo una sorpresa que una vez más hizo vibrar a la intérprete, pues transformó el vestido en algo mucho más especial. «Le gustó mucho cuando vio el resultado. Le bordé por sorpresa el nombre de Álex en el lado de su corazón…Ella no lo sabía y se emocionó muchísimo», comenta el diseñador en conversación con SEMANA.

Las palabras del diseñador explican a la perfección que este prenda estaba cuidada hasta el más mínimo detalle y que cada parte de la misma tenía un porqué relacionado con Álex Lequio. Aparentemente era un vestido con un gran vuelo, tul y un enorme lazo en su pecho, pero horas después se descubrió que era la pieza que en su día enamoró a su hijo Álex en el pasado. Lo acompañó de una mascarilla que también tenía bordada la inicial de su primogénito y un corazón, regalo que, por cierto, le regaló su gran amigo, Raúl Castillo.