Rocío Carrasco ha acudido esta semana a ver a su madre al cementerio de Chipiona, algo que no hacía desde hacía 15 años y que ha resultado muy duro.


Rocío Carrasco vivió hace unos días uno de los momentos más duros al visitar la tumba de su madre, Rocío Jurado, justo cuando se cumplían 15 años de su fallecimiento. La hija de ‘la más grande’ no había sido capaz durante todos estos años de acudir al cementerio, pero parecía encontrarse con fuerzas para viajar a Chipiona y entregarle un ramo de flores. Ella misma ha contado cómo fue.

Vídeo: Gtres

«Fue difícil, pero era algo que quería hacer. Fue muy duro, pero a la vez fue gratificante. Bueno, en ese momento me sentía… por una parte fue difícil, porque era donde estaba ella. A mí no me hace falta ir allí para estar con ella, porque ella está conmigo todos los días. Quería superar esa barrera que hasta ese momento, no podía, no tenía fuerzas para hacerlo. Fue gratificante el hecho de estar allí. Me ha servido. Me sentí triste en un primer momento, pero luego me sentí llena, con fuerza. Dije que era un pasito más», ha declarado sobre este emotivo momento.

«No hablé con ella. Miré su cara, le dije que la quería, le puse las flores y me fui. Yo hablo con ella todos los días. No me hace falta ir a ningún sitio. Le cuento todo. Hay veces que noto algo, o viene un viento en la casa. Hago así y digo que se quede quieta ya, que me asustas», ha continuado diciendo.

Telecinco

Ella misma desvelaba en este programa que había conseguido ya superar la muerte de su madre, pero eso no le han hecho poder escuchar las canciones de su madre: «Hasta hace relativamente poco no podía escuchar las canciones de mi madre. Voy a aprovechar para decir una cosa. No podía escuchar sus canciones, pero gracias a una persona que es importante en mi vida, ha estado conmigo en momentos muy complicados de mi vida y ha estado a mi lado, no me ha dejado caer. Es Anabel Dueñas, gracias a ella yo he disfrutado escuchando las canciones de mi madre. Se lo tengo que agradecer», ha declarado agradecida.

No ha tenido reparos a la hora de decantarse por una canción de su madre. Aunque le gustan todas, tiene una favorita: «‘En el punto de partida’ siempre la he tenido presente. Me gustan todas, pero esa me parece una maravilla. Mi preferida me la pongo cuando necesito venirme arriba», explica.

Después de la emisión de su docuserie, Rocío Carrasco está lista para empezar una nueva etapa en su vida. Por ahora tiene que preparar la segunda temporada de su documental, que llevará el nombre de ‘En el nombre de Rocío: «Estoy preparada para volver a trabajar, es hora de reincorporarme. A mi el ‘Hable con ellas’ me hizo mucho bien cuando yo estaba muy mal. Me dio muchas alegrías, hice muy buenas amigas», dice cuando le preguntan por la posibilidad de volver a televisión.

Ha conseguido verbalizar el nombre de Antonio David Flores

Rocío Carrasco ha conseguido verbalizar el nombre de Antonio David Flores en la última hora de la entrevista que ha ofrecido este miércoles en ‘Rocío: contar la verdad para seguir viva’. Lo ha hecho para dejar claro que es el único responsable de todos los momentos duros que ha vivido a lo largo de su vida, así como del episodio tan desagradable cuando intentó suicidarse.

«He visto el cebo. La defensa del ser siempre se acoge en sus escritos que mi estado emocional es debido a otra serie de problemas, no dice que el ser no tiene nada que ver. Que tiene que ver con otros motivos, porque no tengo trabajo, porque no tengo dinero… quiero dejar claro que la única persona que es responsable de mi estado personal se llama Antonio David Flores Carrasco, no hay nadie más. Es solo únicamente responsabilidad de este ser. Si hubiera ocurrido esto, la historia se hubiera contado de otra manera», ha declarado rotunda la hija de Rocío Jurado.

© Montaje SEMANA.

Es la primera vez que se ha atrevido a verbalizar el nombre del ex Guardia Civil. Unas horas antes, Rocío Carrasco explicaba el motivo que le lleva a llamar a Antonio David Flores como «el ser». «Me provoca miedo, me provoca dolor y muchas cosas malas. Demasiado malas como para nombrarlo y como para pensar», decía. «En todo este tiempo me ha servido para soltar lastre y para ir vaciando esa mochila y esa mente que no paraba de dar vueltas, de autoflagelarse y de no tener miedo. Esto no es una cosa de la noche a la mañana. Esto es un proceso largo y estoy en ello».