Rocío Carrasco ha desvelado una anécdota sobre su hijo en el hospital cargando contra la pareja de Antonio David, Olga Moreno.


Rocío Carrasco ha revelado cómo vivió el ingreso de su hijo a causa de una neumonía en un hospital malagueño. Todo sucedió mientras ella estaba en Madrid y sus hijos en Málaga durante unas navidades, sin embargo, ella sostiene que no fue conocedora de ello hasta que pasaron los días. Su hija Rocío Flores le dio la noticia cuando tras varios días intentando localizarles le cogió el teléfono, siendo después, concretamente el día 30 de diciembre y tras hablar con los médicos, cuando ella y Fidel Albiac se personaron en la clínica. Su pequeño David, al que ella llama ‘su enano’, estaba en la habitación y nada más ver a su madre se le iluminó el rostro. Un instante en el que se encontró con Olga Moreno, quien, según Rocíito, tan solo llenaba la cabeza de su hijo de pájaros e ideas que no tenían sentido.

Rocío Carrasco
Telecinco

«La escena que veo es dantesca. Veo a un niño más largo que un trinquete en una cama tumbado lleno de sueros y lleno de cosas y a una tía igual que yo metida en la cama con el niño. Era Olga, cuando entro dio un brinco de la cama y empieza a darle besos a Fidel. ¡Besos por todos sitios! Veo a mi enano, le empiezo a dar besos. Me mira y me dice: Yo sabía que tú venías. ¿Ves Olga como mi madre sí venía? Que me habíais dicho todos que mi madre no iba a venir. ¡Yo sabía que mi mami venía con el Fidelito!», dice la hija de Rocío Jurado. Dolida con ella y con lo que supuestamente la empresaria le dijo a su hijo, Rocíito no alcanza entender el motivo por el que dibujaban ante sus hijos a una mala madre. No obstante, durante esos minutos no solo vio a Olga, sino que poco después llegó Antonio David Flores a quien, por cierto, le negó un acercamiento.

Fotomontaje: SEMANA

«En ese momento se me saltaron las lágrimas y me dieron ganas de estrujarle la cabeza a alguien. Decirle eso a un niño que está en una cama de un hospital me parece una cosa tan deleznable y tan cruel. Eso no se hace aunque su madre fuera la más perra y más hija de puta del universo. ¡Yo no lo he hecho con su padre! A los tres minutos se abre la puerta del hospital, se asoma y ve que estoy con Fidel. No dice ni pío. Se mete en el baño y se tira vomitando durante 20 minutos de reloj, no sé lo que le entró por el cuerpo. Salió y vino a mí para darme dos besos. Me quité y le dije: ‘Buenas noches'», ha confesado Rocío Carrasco.

«Esa que va de madre coraje. Eso es mentira. De frente ni una tiene una cosa ni el otro tiene huevos», ha dicho. Y es que Rocíito asegura que durante los días en los que el pequeño estuvo ingresado, ambos tuvieron tanto con ella como con Fidel una actitud conciliadora, una versión contradictoria a la ofrecida por ellos en los platós.