Con la separación del matrimonio en 2003, los cuatro hermanos tomaron la decisión de posicionarse al lado de su madre, Carmen Bazán.


La familia Janeiro ha recibido un duro golpe este domingo. El patriarca del clan, Humberto, ha fallecido a los 76 años tras no poder superar una serie de complicaciones a consecuencia de la diabetes que padecía desde hace años. Un fuerte varapalo para Jesulín de Ubrique y el resto de sus hermanos, Humberto, Víctor y Carmen, que tuvieron que enfrentarse a la muerte de su primo Pedro,  hijo de su tía Laly Bazán, hace unas semanas.

Humberto Janeiro había permanecido ingresado en la UCI desde hace casi un mes en el Hospital Universitario de Jerez debido a unas úlceras en un pie. Una situación que se fue complicando hasta que se produjera un fallo multiorgánico. Su delicado estado de salud en los últimos días ha provocado que sus cuatro hijos estuvieran más cerca que nunca de sus padre. Una estampa que dista mucho de la nula relación que mantenían en los últimos años.

En 2003, Carmen Bazán y Humberto Janeiro ponían fin a su matrimonio y el divorció marcó un antes y un después en la relación de los hijos de la pareja con el patriarca del clan. Era la matriarca quien dio el paso de separarse a consecuencia de las continuas infidelidades de su marido. Ante esto, los cuatro hermanos, tomaron la decisión de posicionarse al lado de su madre en los conflictos familiares.

Pese a que ahora todos se sitúan en un discreto segundo plano, lo cierto es que hemos podido ver a Bazán y Humberto en diferentes platós de televisión. Esta guerra provocó que se enfriara la relación de los hijos con su padre al no entender algunos actos del empresario. De ahí que en los últimos años, en los encuentros familiares que protagonizaban, ya fueran los cumpleaños de los niños, o las corridas de Jesulín, o la retirada de los ruedos de Víctor, Humberto fuera el gran ausente.

Una relación que no era idílica

En sus últimos años de vida, la relación entre ellos no era la más idílica puesto que, además de todas las polémicas que él mismo protagonizaba en los platós, más concretamente en ‘Dónde estás corazón’, los desencuentros con Bazán y la dudosa gestión del patrimonio familiar hizo mella en todos ellos. Sin embargo, el empeoramiento en su estado de salud provocó que los cuatro hijos dejaran atrás las viejas rencillas y estuvieran al lado de Humberto en sus peores momentos.

En los últimos días, los cuatro hermanos han estado al pie del cañón junto a su padre y se han mostrado muy preocupados por su delicada salud. Humberto se debatía entre la vida y la muerte, tal y como dejó caer Victor Janeiro en una conversación con ‘Sálvame’. Además, admitía su preocupación, al igual de Carmen Bazán, quien a pesar de no haber tenido relación con el que fuera su marido desde que se separaran, ha querido saber la última hora de él. Quien sí ha permanecido a su lado durante los últimos años y no se ha despegado de él, ha sido Camila Naranjo, la mujer que le había devuelto la ilusión.