Laura Matamoros es una de esas famosas que no tiene problemas en compartir en Instagram cada instante de su vida. Sus rutinas de belleza, sus entrenamientos en el gimnasio o cuánto odia hacer la compra. La influencer se ha visto obligada a tener que ir a un establecimiento para llenar su nevera, en vez de pedirlo por Internet, tal y como acostumbra. Eso conlleva cargar con el carro y tener que subir todo desde el coche a casa. Demasiadas complicaciones.

Un pequeño drama del que se ha quejado pero que ha servido para comprobar qué contiene su carro, algo que no deja de ser cuanto menos interesante. Lo que más abulta dentro es sin lugar a dudas dos paquetes bien grandes de pañales (de dos tipos) para el pequeño Matías, fruto de su relación sentimental con Benji Aparicio.

Ahora también sabemos que en casa de Laura Matamoros se bebe mucha leche ya que lleva varios packs de vaca y otros tantos de sin lactosa, quizás para ella ya que es un tipo de lácteo muy consumido incluso por personas que sí toleran la proteína de la leche pero que buscan una bebida más ligera y digestiva. Quién sabe si mojará con ella unas ricas galletas que también lleva.

Aunque siga unos hábitos de vida saludables, a quién no le gusta ‘pecar’ de vez en cuando con unas patatas fritas de bolsa. La hija de Kiko Matamoros también ha comprado un saco de patatas industrial para cocinar. En el carro de la compra también se aprecia una malla de mandarinas, ricas en vitamina C, y un pack de latas que parecen ser refrescos. Todo un kit de supervivencia para ella y su pequeño. Y tu compra mensual, ¿se parece a de Laura Matamoros?