Desde el minuto uno hasta el final de la velada, el actor y el colaborador han chocado de manera frontal en el concurso culinario de Telecinco. Así ha sido su desafortunado encuentro.


José Antonio Avilés ha sido el primer anfitrión de la nueva entrega de ‘Ven a cenar conmigo: Gourmet Edition’. El colaborador de ‘Viva la vida’ ha abierto las puertas de su casa para recibir a otros concursantes del programa: el actor Jorge Sanz, la modelo María Jesús Ruiz y la diseñadora Ana María Aldón. Y aunque ilusionado con este nuevo reto, lo cierto es que en su debut como anfitrión televisivo, el aspirante a periodista ha logrado tener piques con todos sus invitados. En especial con el actor madrileño, con quien ha tenido numerosos piques a lo largo de la cena.

«Noto que la gente me quiere y que me tiene cariño», confesaba el cordobés en el vídeo previo a su puesta en escena. «Es muy complicado hablar de las personas y que luego hablen de ti». Pasada la polémica de su tormentoso paso por ‘Supervivientes 2020’, solo desea pasar página y que «esa imagen que tienen de mí desvirtuada la cambien porque no soy así». Para conseguirlo, sabe lo que debe hacer: «Tengo que destruir la mentira en la que vivía y comenzar de nuevo».

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«Para ser un buen anfitrión lo primero es ser simpático», explicaba antes de recibir a sus compañeros de concurso. Como primer plato les servía una «bomba de sabor y color» que no convencía nada a sus comensales. «Ahora entiendo lo de bomba. Esto es una cena, una comida y un desayuno completo», comentaba Jorge Sanz, a quien le chirrió la personalidad de José Antonio Avilés nada más conocerlo. «Le falta mucho por vivir, le faltan unos hervores», admitía. «No me gustan los cotillas ni el cotilleo».

Con cierta sorna, Sanz no dejaba de llamar «José Luis» a Avilés durante la velada. Algo que lograba encender el ánimo del colaborador. La tensión era tal entre ellos que Avilés acabó cuestionando si Sanz era un «actor de carrera», ya que no era capaz de memorizar su nombre. El intérprete, vacilón, le preguntaba: «¿Tú a qué te dedicas?». El andaluz le respondía: «Mi trabajo es comunicar, trasladar información». Sanz matizaba: «Información tiene que ser contrastada». Avilés insistía: «No soy periodista, soy comunicador». Incluso se vanagloriaba de sus éxitos como profesional de los medios: «No voy a ser vanidoso, pero he hecho algunas de las entrevistas más importantes de este país». Jorge Sanz zanjaba el tema de las profesiones con un: «Yo hago mi trabajo y genero noticias. Y la gente me pregunta».

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Jorge Sanz no estaba dispuesto a disimular su antipatía hacia Avilés: «Hasta a José Tomás pone nervioso este hombre». Al final de la cena, el colaborador tampoco se andaba con medias tintas: «Estoy cansado de este señor y de sus gracias», admitía.

La anécdota sexual de José Antonio Avilés que disgusta a sus invitados

Los momentos más tensos e incómodos de la cena tuvieron lugar cuando José Antonio Avilés ponía los pies encima de la mesa para demostrar a todos que estos están limpios. Y es que Jorge Sanz se había metido con la fotografía que cuelga en su dormitorio, en la que sus pies aparecen bastante… opacos. Otro desagradable episodio ha tenido lugar cuando ha contado su primera y única experiencia sexual con una mujer. «La chirla no olía bien. Le dije a la muchacha: échate algo porque… Bajé allá abajo y no veas lo que el bigote me escocía», contaba. Sus invitados no daban crédito. «Me estáis dando la cena», señalaba Jorge Sanz.

A la hora de valorar el trabajo culinario de José Antonio Avilés, Jorge Sanz lo tenía claro: «Como anfitrión me parece que le falta mucha vida a este chico». Y ante todo valoraba lo positivo de la experiencia: «Lo he pasado bien. Ha sido un divertimento». María Jesús Ruiz, por su parte, estaba horrorizada con el mal gusto de Avilés: «La decoración es horrible, la mesa muy mal puesta». Ana María Aldón era más indulgente: «La cena no ha sido de mi agrado, pero lo menos la presentación se lo ha currado el hombre». Finalmente, Avilés se valoraba a sí mismo como concursante de ‘Ven a cenar conmigo: Gourmet Edition’ y se ponía un notable: «Me pongo un 10, pero para ser objetivo me pongo un 7».