Anabel Pantoja no quiso ir a ‘Sálvame’ a someterse a una sesión de coach porque había quedado con unas amigas para almorzar en Madrid. En el primer vídeo ella explica su decisión de no ir a trabajar, aunque su puesto esté en peligro, mientras que en el segundo se muestra cómo se lo pasó con sus confidentes. ¡Dale al play!


El puesto de trabajo de Anabel Pantoja en ‘Sálvame’ está en peligro, aunque la sobrina de Isabel Pantoja no parece que no teme perder su silla. Su duro enfrentamiento con insultos cruzados con Rafa Mora, en el que ambos salieron muy mal parados, no ha sido pasado por alto por la cúpula del programa. Han decidido poner el futuro de ambos en manos de la audiencia, que ya ha dictaminado que el colaborador debe abandonar su puesto, por delante de Anabel Pantoja, aunque no está todo decidido y habrá que esperar a este viernes para conocer qué pasará al final con ellos. En medio de toda esta incertidumbre, los dos protagonistas han vivido el momento de manera muy dispar. Mientras Rafa Mora llora en el plató en el que quizá deja de trabajar, Anabel Pantoja declina la oferta de los directores de acudir al trabajo, aduciendo que ya tenía una cita con sus amigas.

Vídeo: Europa Press

Así lo ha querido explicar con todo lujo de detalles la propia Anabel Pantoja en el vídeo que encuentras sobre estas líneas. Tiene miedo de que se ponga en duda su compromiso con el programa, algo que ya ha sucedido incluso por sus propios amigos y compañeros de plató. Defienden la lucha de Rafa Mora por crecer profesionalmente, incluso estudiando Periodismo, frente a la aparente dejadez de Anabel Pantoja, que ya ha declarado que está pensando en dejar la televisión para centrar todos sus esfuerzos en sacar adelante sus rentables negocios alejados de los focos y del huracán mediático.

Vídeo: Europa Press

Pero, ¿qué hizo Anabel Pantoja este miércoles mientras su futuro en ‘Sálvame’ era debatido en el plató? Pues el siguiente vídeo responde a esta pregunta. En él se puede ver a la todavía colaboradora almorzando con unas amigas en la terraza de un restaurante de Madrid. Un plan alternativo a someterse a una sesión de coach, como así hizo Rafa Mora, y que, a juzgar por las imágenes, resultó ser mucho más divertido que tener que poner sobre la mesa sus sentimientos y su compromiso con el programa que estudia si seguir contando con ella en el futuro. Seguro que esta cita con amigas, sus consejeras y confidentes, le ayudaron a relajar los ambientes y es que hasta este viernes no conocerá la decisión final de la cúpula del programa, que tiene dudas sobre si despedir a Rafa Mora, que sea ella la expulsado o simplemente mediar entre ellos y facilitar que no coincidan más en el plató para evitar que se repita la bochornosa escena que les ha llevado a tan delicado punto.