Rafa Mora acusa a Oriana Marzoli de salir de fiesta y no respetar las normas contra el coronavirus. Ella le ha devuelto el gesto acusándole exactamente de lo mismo. ¿Quién miente? ¿Quién lo hace bien y quién no?


Rafa Mora tiene cuentas pendientes con Oriana Marzoli por cómo trató a su novia, Macarena, cuando concursaban en ‘La casa fuerte’. Un rencor que poco a poco se va haciendo evidente cada vez que el colaborador de ‘Sálvame’ habla de la que un día fue su amiga. Sin embargo, ese rencor no resta razón al extronista, quien ha acusado a la influencer de saltarse constantemente las restricciones que el Gobierno ha instaurado para frenar la propagación del coronavirus, yendo una y otra vez a fiestas en las que supuestamente no se respetan las medidas de contención, como son la distancia de seguridad y el uso obligatorio de mascarillas. Un habitual discurso enfadado en el que Rafa Mora denuncia públicamente que no se están respetando supuestamente las normas, lo que nos pondría a todos en peligro.

Rafa Mora acusa directamente a Oriana Marzoli de ser una de las supuestas invitadas a las fiestas ilegales organizadas por el príncipe africano. Una fiesta cuya entrada ronda los 600 euros y que están causando un gran revuelo, dado que no se respetan ninguna medida de seguridad contra el coronavirus, pero no cuenta con la esperada respuesta policial que todos entienden como lógica en tiempos de pandemia. Hasta que esta intervención se produce, las fiestas siguen su curso y, según Rafa Mora, en ellas es habitual ver a Oriana Marzoli: “La persona que ha estado en esta fiesta pegándose la juerga, cachondeándose de todo lo que está pasando y encima lo airea libremente es Oriana Marzoli”, sentenciaba en ‘Sálvame’.

Foto: Sálvame

Pero Rafa Mora iba más allá en sus afirmaciones y llegaba a acusar a Oriana Marzoli de que durante el confinamiento “estuvo subiendo a sus redes sociales fiestas a las que asistía en casas privadas, en fincas. A esta chica le hace mucha gracia todo esto, porque no se corta ni un pelo. Lo hacía y lo sigue haciendo”, decía, a sabiendas de que esta acusación puede granjearle una demanda: “Si me quiere rebatir lo llevo a juicio. Me llevo a cuatro más de la fiesta y si hace falta les pago el abogado para que me acompañen. Pero esto es verdad”, asegura.

Rafa Mora, pagado con la misma moneda por Oriana

Oriana Marzoli no ha tardado mucho en responder a su enemigo público ante tan duras acusaciones. Lo hace a través de sus redes sociales, es vía por la cual también habría compartido las fiestas a la que acude, según Rafa Mora. Algo que, según ella, tiene una clara explicación. Lo hace con más pruebas, fotos y vídeos que demuestran que cuando ha salido de fiesta con sus amigas han mantenido la distancia de seguridad y han utilizado mascarilla en todo momento, a pesar de que las imágenes que muestra Rafa Mora muestran que no siempre es así. Cada uno tiene pruebas y ambos pueden demostrar que tiene razón y, a la vez, que ambos mienten.

Foto: Redes sociales

“Se ven perfectamente los paneles que separan cada mesa, en la que solo pueden estar seis personas. Mi mesa era de seis, observad bien. No es una medida que haya decidido yo, lo ha establecido el Gobierno. Yo siempre cumplo las normas”, asegura Oriana Marzoli, muy cabreada por ponerse en duda su responsabilidad ciudadana y por cómo se pide su despido fulminante en Mediaset por sus supuestas infracciones. Eso sí, no tardó mucho en decidir borrar este contenido de sus redes sociales y dejar que la polémica siga su curso.

Ahora bien, ahora le toca el turno de defenderse a Rafa Mora, dado que, en su afán de acusar a Oriana Marzoli de acudir a fiestas presuntamente ilegales, le ha caído a él la misma acusación de vuelta: “¡Mentiroso! ¡Demuéstralo! Y luego cuenta cómo tú sí que has ido a casa de un chico que empieza por la letra T. Habla de las fiestas que vas tú y algunos de tu entorno majo ¡cuéntalo!”, solicita ahora Oriana Marzoli, que ha logrado dar la vuelta a la tortilla y pasar de ser la señalada por todos a apuntar directamente a su enemigo como culpable de su mismo delito, siempre con el supuesto y el presunto por delante.