«No es por mí, pero lo mío me duele», se ha lamentado el novio de la colaboradora.


Este lunes, Anabel Pantoja ha vivido un carrusel de emociones en ‘Sálvame’, donde ha tenido que hacer frente a varias situaciones que la han puesto en jaque. Desde su enfrentamiento con Gema López a su indignación por un comentario de Antonio David Flores a un encontronazo con Canales Rivera o su cabreo al ver una cámara oculta grabada hace 17 años a Kiko Rivera. El peor mal rato se lo llevaba cuando Irene Rosales ha entrado en directo en el programa para echarle en cara su actitud a la hora de hablar de su tía, Isabel Pantoja, ya que considera que no ha sido del todo justa al abordar la guerra entre la tonadillera y su hijo. La colaboradora, además, se quejaba de la falta de apoyo de su suegra en la desintoxicación del DJ.

«Me duele que hablen sin saber», dice el novio de Anabel Pantoja

Ante tal aluvión de acontecimientos, Omár Sánchez, novio de la colaboradora, ha dado la cara por ella y ha salido en su defensa. «Me duele que hablen sin saber, pero más que acusen y no se pongan en el lugar de cada uno. Cada uno es libre y responsable de sus actos», asegura el canario desde su cuenta de Instagram a través de una publicación en Stories.

@omar_sancheze33

El Negro, como llama la colaboradora a su prometido, ha roto para mostrar su apoyo incondicional a su chica. No es algo habitual en él, ya que suele mantenerse al margen de la esfera pública y salvo en las redes sociales evita aparecer en los medios de comunicación o hacer declaraciones.

«Lo mío me duele», dice el novio de Anabel Pantoja

«Como todo el mundo me está preguntando… No es por mí, pero lo mío me duele», ha sentenciado el joven en respuesta a las preguntas de sus seguidores y decía sentir «rabia», «pena» y «coraje». A pesar de su indignación, va a optar por seguir fiel a su discreción. «Pero me voy a quedar callado, que estoy más bonito«, indica.

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Lo cierto es que Anabel ha tenido una jornada de trabajo intensa en la pequeña pantalla. El instante de mayor tensión se produjo cuando Irene Rosales habló en directo con el programa para quejarse por la falta de apoyo de su suegra en los tres años que lleva su marido luchando por salir adelante de sus problemas de adicciones. Unos problemas que ha logrado superar gracias a su incondicional apoyo, así como el de sus amigos, pero en el que la figura de Isabel Pantoja, según la andaluza, ha brillado por su ausencia.

«Mi suegra el único momento que nos ayudó fue la semana del Rocío. Después de eso nadie más ha ayudado», se lamentaba la colaboradora de ‘Viva la vida’. «Cuando Kiko dice que no había sentido la ayuda de la madre es verdad. Aquí nos lo hemos tenido que tragar durante mucho tiempo». La sevillana dejaba claro que la lucha de Kiko por salir de sus problemas de adicciones de Kiko es «algo que seguimos sufriendo» cada día y que la cantante solo les dio una ayuda puntual.: «No soy Teresa de Calcuta, pero llevamos tres años con el tema este y esto no se acaba de la noche a la mañana. (Isabel) se equivocó porque esto no se arregla de la noche a la mañana. Ella se enteró y se volvió loca para buscar una solución, pero su solución fue de una semana. Estoy al lado de mi marido. Ella tendría que haberme preguntado más veces cómo está Kiko, si necesita ayuda, cómo le va con el psiquiatra, cómo le va con la medicación».

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Irene también lanzaba palabras en relación a Anabel, a quien le ha reprochado ser excesivamente neutral en la guerra que hay sobre Cantora.: “Entiendo su situación, pero con la de conversaciones que yo he tenido con ella… Solo en esto, que sabe lo duro que es para mí, podría haber sido un poco más flexible porque a mí ya me duele”.

«Anabel se siente con muchísima responsabilidad y la única que se enfurece es ella… Sé que ella en el fondo sabe que su tía ha podido hacer más. Ella misma me ha dicho ‘no sé como aguantas», añadía Rosales. «No entro para decir que ella tiene la culpa de lo que le ha pasado a Kiko».

“A lo que me refiero es que en el momento que se da el paso para que él se cure. Ahí podría haber puesto más. Esto no se acaba de la noche a la mañana en una semana en el Rocío”, insistía Irene. “Llega un momento que se puede defender todo pero lo que yo he vivido no se puede defender de esa manera… Puedes decir que ha hecho cosas muy buenas, pero cuando ha tenido un problema grave de salud no ha estado”. Y se ha dirigido a la colaboradora para manifestar que ha jugado a la ambigüedad: «Tú tienes tantísima saturación de cosas que han ido pasando que no has sido clara en algunas cosas».

La colaboradora, rota en llanto, pedía disculpas ante las cámaras la mujer de su primo. «¿Ahora queréis una guerra entre ella y yo? Si le ha ofendido algo… Yo le tengo muchísimo respeto«, se lamentaba, entre sollozos.